Ollé Bertrán

5 ideas para decorar las fiestas de verano en tu jardín o terraza

El verano es una de las mejores temporadas del año para organizar fiestas, en especial, si tenemos espacios exteriores como una terraza o jardín para destacar y disfrutar al máximo. Como en toda fiesta, la música, las bebidas y la comida son importante, sin embargo, la decoración es lo primero que observarán los invitados al llegar, por lo que es compresible no querer dar una mala impresión con los espacios que posee nuestra casa.

A continuación te damos cinco ideas para decorar una fiesta de verano en los espacios abiertos de tu hogar:

Fiesta tropical

Las decoraciones más efectivas suelen llevarnos a otros lugares. Es el caso de las fiestas de estilo tropical, son ideales para el verano porque pueden hacer pasar tu jardín por una playa colorida y paradisiaca o una selva amazónica.

Lo que caracteriza al estilo tropical es un toque hawaiano o amazónico, la presencia de cocteles por doquier (con su respectiva sombrilla decorativa), collares de flores para los invitados, iluminación con faroles y guirnaldas de luces con colores calurosos, mesas llenas de frutas como piñas, sandias o cocos y, por supuesto, mucho espacio libre.

Si te gusta la idea, no olvides decirle a tus invitados que asistan con vestimenta ligera y desenfadada. Los trajes formales no tienen cabida en este tipo de decoración.

El globo como protagonista

El globo es un arma decorativa muy poderosa, mucho más cuando hablamos de fiestas en verano. No sólo son protagonistas en reuniones de diversa clase, como pueden ser fiestas infantiles, bodas o cumpleaños, sino que además suelen utilizarse tanto en interiores como exteriores.

Aunque parece un objeto complementario de gran tamaño, en un jardín o terraza va muy bien para organizar fiestas pequeñas. Junto a unos banderines, y bastantes globos de tamaños y colores varios, puedes estar seguro de que la decoración resultará bastante llamativa para los invitados, especialmente para los niños o para cazadores de fotografías para Instagram.

Velada en blanco

El estilo White dinner mejor conocido como cena blanca en castellano, es cada vez más utilizado por los organizadores de fiestas en las temporadas de verano. La razón es la siguiente: si no estás interesado en crear un jardín divertido y desenfadado, seguramente querrás que lo vean elegante, y este último estilo es muy atractivo para esas personas que desean reuniones más formales, además es sencillo de organizar: simplemente el color blanco debe estar presente en toda la decoración del espacio.

Debes tener en cuenta que este estilo posee sus sutilezas: los decorados incluyen velas para un toque romántico, mesas con manteles de tejido de damasco, flores como orquídeas o tulipanes, las cuales combinan muy bien con el blanco, entre otras.

Las cenas blancas son ideales si quieres organizar una fiesta formal en verano y convertir tu jardín en un espacio refinado.

Jardín campestre

El estilo campestre es siempre una constante en las fiestas de verano junto al tropical, quizá porque da la sensación de equilibrar muy bien lo retro con lo moderno.  Por lo general, la organización comprende mesas y sillas de madera maciza con manteles blancos o beiges, y con cojines de esos colores.

Este tipo de decoración rústica o mediterránea tiende a destacar las flores verdes como las ramas de olivo, lo más recomendable para combinar con el blanco. Aun así, las rosas o las flores de lavanda también le pueden dar mucha personalidad a tu jardín.

Estilo boho

¿Quién no extraña la estética de los años 60? La fiestas de verano estilo boho traen de vuelta ese ambiente de libertad que estaba representado en los colores psicodélicos de esos días y su música. Cojines enormes hasta en el césped, muebles cómodos y alfombras para caminar descalzo son sólo algunas cosas que podemos encontrarnos en este tipo de fiestas.

No olvides que es muy importante la fragancia y la música: velas, incienso y rock and roll sesentero ayudarán a los invitados a entrar en ambiente y relajarse.

Ollé Bertrán

La contratación logística en suelo catalán supera los 185.000 metros cuadrados en el primer trimestre

La contratación logística de espacios en suelo catalán ha superado los 185.000 metros cuadrados, en apenas los primeros tres meses del año. Esta evolución o incremento supone un alza en la demanda a 50% con respecto a este mismo período en el año 2017.

Durante el primer trimestre del año, se efectuaron operaciones elevadas, en las que figura el alquiler de una nave logística de 49.000 metros cuadrados en Abrera, Barcelona, propiedad de Invesco, a un operador logístico del sector automotriz. Esta transacción no es un resultado fortuito, debido a que Invesco es una de las gestoras  de inversiones independientes más importantes del mundo, con presencia local en 20 países; con un número clientes en más de 120 países y con más de 6.500 empleados en su nómina.  Asimismo, se ejecutó un alquiler por parte de Mercadona, empresa española de distribución, con más de 1627 supermercados, de 29.000 metros cuadrados en Sant Esteve Sesrovires (Barcelona).

La inexistencia de disponibilidad de espacios en el primer arco de Barcelona, en donde solo hay 10.000 metros cuadrados desocupados, genera que la contratación y funcionamiento de este mercado mantenga una dependencia con proyectos como llave en mano o de pre-alquiler. Por ello y en conexión con los altos costes de los importes que se demandan, se favoreció en gran manera la contratación en el segundo arco en los últimos dos años. Este planteamiento es comprobable al revisar e indagar el numero de operaciones registradas durante el primer trimestre del año: un 60% de los procedimientos se han producido en el segundo arco del mercado catalán, aumento que representa el 88% de la contratación total. Ambos arcos, el primero y el segundo, son las zonas más críticas y de riesgo en cuanto a disponibilidad, debido a que estas tienen un porcentaje inferior al 1%, mientras que el tercer arco registra una tasa de disponibilidad del 10%.

Los análisis del mercado afirman que el 44% de las operaciones cerradas corresponden a la zona de Barcelona y el Baix Llobregat. El resto de las operaciones están en Vallès, con un 38%, y distribuidas entre el Camp de Tarragona, el Penedès y Girona, con un 18%.

La escasez de espacios disponibles es uno de los factores determinantes al momento de analizar el alza de los precios, debido a la demanda empleada por los inversores. Según este planteamiento, los expertos señalan que la falta de estructuras de calidad será una de las tendencias que se consolidará en el mercado y se reflejará en la actividad de los fondos de inversión. Estos fondos están tomando posturas firmes y diáfanas a la hora de comprar suelos para desarrollar, bajo un riesgo financiero, nuevas naves logísticas que cumplan con las necesidades de espacio y calidad aclamadas por el cuerpo de inversionistas locales y extranjeros.

Un futuro promisorio

Las proyecciones o predicciones estadísticas suelen arrojar resultados próximos a la realidad. Actualmente, los precios de los suelos oscilan entre 4,7 euros y 6,5 euros por metro cuadrado al mes, lo que supone un incremento de un 3% en zonas privilegiadas, debido al entorno económico y cultural en el que está inmerso el inmueble. Si este ritmo se mantiene, sin perder rumbo alguno, se puede prever una tendencia al alza en los próximos meses, lo que tendría como resultado un crecimiento paulatino del 5% en términos anuales, es decir, se espera que el mercado logístico y la contratación en suelo catalán tengan épocas de abonanza y demanda. El posible desarrollo del mercado estará determinado por la actividad constructora, aspecto que nutrirá el campo de la disponibilidad de nuevos espacios.