Ollé Bertrán

Aciertos para decorar un salón ideal

El salón es una de las estancias más especiales de la casa, es el lugar donde probablemente nos reunamos para comer cuando disponemos de un salón-comedor, y también lo usamos para relajarnos y ver la televisión.

Evidentemente, dependiendo de cada vivienda, el salón tendrá unas dimensiones y unas características que lo harán único, así que dependerá mucho de eso y de nuestro estilo y gusto personal el hecho de decorarlo de una u otra manera.

No obstante, hay algunos trucos y consejos de interiorismo para que sacarle el mayor partido al salón, aquí van unos cuantos…

  • Pintura: Lo primero de todo es decidir si vamos a pintar todo el salón del mismo color, o si preferimos pintar según qué paredes en algún color diferente. Todo dependerá del tamaño, es decir, si cuentas con un salón pequeño, lo mejor es apostar por pintarlo todo de un solo color y neutro, a ser posible que se asemeje al color de la carpintería de las ventanas, ya que así conseguirás ‘ampliar’ el espacio. Si aun así, la monocromía te parece un poco aburrida para tu estilo, puedes poner algún color intenso como el gris oscuro, para combinarlos con colores más claros y con madera y harás que la estancia gane en calidez. El poner una pared de un color diferente, también te puede ayudar a separar ambientes, en el lado del color puedes colocar el comedor y dejar el resto de paredes más claras para el resto del salón.
  • Mobiliario: lo más importante a tener en cuenta en este punto es la proporción. Es fundamental medir el espacio, crea un plano en el que no falten las ventanas, los radiadores, enchufes, etc., porque todo es significativo a la hora de elegir los muebles y su colocación. El sofá suele ser la pieza central en un salón, con lo que además de comodidad, tendremos que hacernos con uno que sea proporcionado a la estancia y colocar el resto de los muebles sin obstaculizar zonas de paso ni ventanas. Otro factor importante es la funcionalidad, a veces nos centramos mucho en la estética y pasamos por alto que necesitaremos muebles útiles que nos faciliten el día a día en esta estancia como una mesa auxiliar, muebles para guardar las mantas o colocar libros, etc. La finalidad del mobiliario es que la distribución esté compensada y sea armónica.
  • Iluminación: independientemente de si cuentas con una casa que tenga una buena iluminación natural (que eso ya lo tienes ganado) has de pensar que no hay luz todo el día, y cuando cae la tarde, tu salón debe seguir siendo luminoso para las diferentes tareas que allí desempeñes. Lo esencial aquí es colocar las lámparas necesarias en el sitio adecuado. La zona de estar debe estar iluminada, preferiblemente con lámparas de pie que iluminen al techo, luego debes colocar una buena iluminación en la zona del comedor, y no te olvides de colocar alguna luz indirecta en la parte del televisor para evitar la fatiga visual. A ser posible, debes usar luz cálida, que ilumine bien pero que no deslumbre, todo ello con el fin de pasar el rato lo más relajado posible.
  • Adornos: evidentemente un salón no son solo muebles y lámparas, también tenemos que incluir una decoración personalizada que le dé carácter y que hable de nosotros, pero ¡ojo con atiborrar los muebles! Como suele pasar con el estilismo en ropa, en casa igualmente ‘menos es más’ y si ponemos muchos objetos juntos, al final no se aprecia ninguno. Asimismo, hay que incluir diferentes elementos para dar armonía, como jarrones, cajas, libros, etc.
  • Paredes: de un tiempo a esta parte se han convertido en un elemento más de decoración y puedes usarlas para exponer objetos o cuadros, así como para colocar marcos y hacer composiciones. Aunque tal y como hemos comentado en el punto anterior, cuidado con no sobrecargarlas…

La decoración de un salón además de bonita y reflejar nuestro gusto y nuestra personalidad, debe ser práctica y acogedora, debe estar dispuesta para que nos facilite el día a día y que favorezca nuestro relax y el de nuestros posibles invitados. Con un poco de gusto y con estas ideas podrás conseguir un salón ideal, y si no, siempre tienes la opción de acudir a los expertos para que te asesoren.

Ollé Bertrán

Cómo garantizar las obras que hacemos en casa

Cuando nos planteamos hacer reformas en casa, nos asalta esta pregunta, ya que reformar una casa no es igual que comprar un electrodoméstico, en el caso de que decidamos hacer reformas, debemos saber que se tiene que tener en cuenta cómo estaba la casa antes de la reforma, es decir, saber en qué condiciones iniciales se encuentra, para que en el caso de que haya algún problema después de las obras, podamos saber si es resultante de alguna consecuencia de las mismas.

Para empezar, lo fundamental es que encarguemos la reforma o la rehabilitación de nuestra vivienda a una empresa que esté debidamente acreditada, que nos realicen un proyecto adecuado a nuestras necesidades y cerrado (donde se detallen las obras que se incluyan partida por partida), que nos facilite un presupuesto lo más específico posible donde se especifique quién se hará cargo de los costes de las licencias y trámites, los equipos auxiliares, y también la gestión de la obra ante las administraciones, así como los materiales que se van a emplear, y las garantías a las que estén sujetas cada uno, y por supuesto tienen que emitirnos una factura final de todo lo que encarguemos.

Del mismo modo que la empresa debe ser profesional, también debe contar con personal cualificado, que estén autorizados para llevar a cabo los trabajos pertinentes.

Si aun así tenemos algún problema en el inmueble que surge a partir de las obras, hemos de saber que contamos con diferentes leyes en las que podemos encontrar las garantías que deben cumplirse cuando se reforma una vivienda.

  • Ley de Ordenación de la Edificación (LOE): que establece que en caso de que la reforma sea estructural o de una planta, se respetarán los mismos plazos que si fuera una edificación.
    • 1 año: para defectos en terminaciones y acabados.
    • 3 años: para defectos que dificulten o impidan la habitabilidad de la vivienda.
    • 10 años: para defectos que afecten a la estructura y estabilidad de la vivienda.  

Se dispone de un plazo de dos años desde que se descubra el desperfecto para pedir responsabilidades a la empresa constructora.

  • Código Civil: establece un período de diez años para todos los desperfectos que surjan de la construcción o reforma realizadas y hasta quince años en el caso de incumplimiento del  contrato o si las reformas no han cumplido las especificaciones del proyecto.
  • Ley General para la Defensa de los Consumidores: señala 6 meses de plazo como máximo con respecto a la prestación de servicios para reclamar algún ‘vicio oculto’.

No obstante, para que se aplique la ley es necesario contar con una factura, donde el periodo de garantía debe venir especificado, o en su defecto, debe aparecer en el presupuesto.

Hay que tener en cuenta que en el caso de la utilización de piezas nuevas, la garantía sería de dos años, y si son de segunda mano, el plazo se acortaría a un año, si bien en el supuesto de que sean de segunda mano, el cliente debe estar informado y dar su consentimiento de que se van a utilizar elementos de segunda mano.

En esta factura deben incluirse datos como:

  • CIF empresa o NIF si es autónomo.
  • Fecha, bien de la reforma o bien del cobro de la misma. 
  • Trabajos realizados, cuanto más detallado, mejor.
  • Desglosar el precio final incluyendo por separado el neto y el IVA
  • Firmado o sellado por la empresa

En caso de no contar con ninguna factura, se aplicarán las leyes que hemos mencionado anteriormente.

En definitiva, si nos encontramos con algún problema cuando reformemos nuestra casa hay que mirar en primer lugar la fecha de la obra porque puede que el constructor ya no sea responsable de esos defectos y ver los plazos que marcan las leyes mencionadas.

Después habrá que consultar a un experto, que nos redacte un informe en el que se especifique el problema, las causas y las responsabilidades, junto con una cuantificación de los daños y el precio de la posible reparación.

Una vez con este informe, nos pondremos en contacto con la empresa constructora. Si se presenta la reclamación por escrito, tiene la obligación de responder antes de un mes o en caso contrario, podremos acudir a Consumo y si la respuesta es negativa, podremos plantearnos emprender acciones legales.

Asimismo, siempre es aconsejable contar con un seguro de hogar que pueda ayudarnos a solventar cualquier problema que pueda surgir en nuestra vivienda.

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Ideas y ventajas de tener un vestidor en casa

A todos nos gusta la idea de tener un vestidor en casa, y aunque pensemos que esto está pensado para grandes viviendas, también hay muchas ideas para poder disfrutar de un vestidor con espacio más reducido.

El caso es que tener un sitio bien un espacio en una habitación o bien una habitación completa (si eres más afortunada o afortunado) no es solo para hacernos sentir más modernos, un vestidor hace que no tengas que dejar la ropa repartida por toda la casa y que ganes en comodidad y en tiempo, tenerlo todo a mano y a la vista supone un gran ahorro a la hora del tan temido ‘qué me pongo’ de todos los días. Aquí os proponemos algunas ideas para montar vuestro vestidor:

Para empezar has de saber que existen una gran variedad de tiendas tanto grandes almacenes como pequeños comercios que fabrican y venden vestidores.

En el caso de los grandes almacenes tienes una serie de ventajas tales como:

  • Fabricación en serie: al ser fabricación en serie tendrás la opción de encontrar alguno que se adapte a tu espacio entre la oferta disponible.
  • Económicos: precisamente porque hay más oferta salen más baratos.
  • Abiertos o cerrados: tienes la posibilidad de comprarlo con o sin puertas, teniendo en cuenta que eso aumentará el precio final.

Por otro lado, siempre tienes la opción de elegir unos armarios a medida, que se adecúen a tu estilo y a tus necesidades, con este tipo de vestidores tendrás estas ventajas:

  • Mejor aprovechamiento del espacio: adaptándose al espacio que haya a la perfección y no desaprovechando huecos.
  • Adaptación a tus gustos: los vestidores estándar son eso, estándar y vienen de una forma y unos colores muy concretos, que en el caso de ser un poco creativa o simplemente tener un gusto muy específico, no cuadran con nuestro estilo.
  • Personalizado: en la línea del gusto, podemos personalizar el vestidor de manera que tengamos cabida para lo que realmente necesitamos y vayamos a utilizar, de nada te sirve tener una percha para corbatas incorporada si no las usas…
  • Abiertos o cerrados: puedes dejar la ropa a la vista o por el contrario ponerle puertas, que vayan en consonancia con el estilo que quieres y de igual forma personalizados.
  • Adaptado a tu presupuesto: normalmente los muebles a medida suelen ser más caros, pero si acudes a un profesional y pides información, seguro que encuentra la forma de fabricarte un vestidor a medida dentro de tu presupuesto.

Una vez tengas claro esto, solo queda que organices tu ropa y seas capaz de buscarle los elementos de organización y almacenaje de acuerdo a tus necesidades, aunque hay elementos generales tales como:

  • Percheros: para colgar vestidos, abrigos, chaquetas, etc. También puedes colocar fundas para mientras no uses la ropa que se conserve mejor.
  • Cajoneras: imprescindibles para almacenar todas las cosas pequeñas, como por ejemplo, la ropa interior. Asimismo puedes poner cestas en los cajones para los pañuelos, cinturones, etc.
  • Pantaloneros: son muy útiles para colgar los pantalones y dejarás más espacio en las perchas para otras cosas.
  • Zapateros: puedes guardarlos en cajas o poner directamente un zapatero, dependiendo del espacio que tengas, los hay colgantes para ponerlos directamente en la pared…
  • Estantes: la parte de arriba de los armarios puede ser muy útil para colocar cajas y guardar cosas que no usemos habitualmente y a la vez son un espacio añadido.
  • Colgadores: puedes incluir todo tipo de perchas que faciliten el orden, como colgadores para pañuelos, con perchas múltiples para colgar los collares, corbatas, etc.
  • Iluminación integrada: si añades una iluminación integrada a tus armarios, lucirá mucho más bonito y te resultará más fácil aún encontrar todo lo que necesites.

Como hemos comentado, y aunque sea lo ideal, no necesitas una habitación completa para montar un vestidor, se puede dividir la estancia para que puedas crear el ambientes para el dormitorio y para el vestidor en un mismo espacio y puedes verlo todo a primera vista para poder elegir la ropa y los complementos en el menor tiempo posible, al mismo tiempo tanto un vestidor abierto como cerrado, estando en orden ayudarán a mantener y proteger la ropa en perfecto estado durante más tiempo.

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Cómo se hace la tasación de una vivienda

La tasación de una vivienda por una empresa especializada, supone un valor añadido a la hora de vender o comprar una vivienda.

Frente a valores emocionales o el desconocimiento por parte del vendedor o del comprador cuando se decide poner un precio a un inmueble, las entidades bancarias necesitan saber el valor objetivo del mismo, por lo tanto se pide una tasación oficial con finalidad hipotecaria y que garantiza el valor de esa casa en un momento determinado.

Una tasación con finalidad hipotecaria se regula a través del Banco de España y se calcula empleando varios parámetros variables, dependiendo de la zona, la ubicación, los servicios que ofrece, la superficie del inmueble, etc. Esta tasación le sirve a los bancos para garantizar que la vivienda tiene el valor suficiente para que en caso de impago se pueda recuperar el valor con una hipoteca. Es importante saber que los bancos no suelen financiar todo el valor de tasación sino que normalmente llegan al 80% del valor de tasación de la vivienda.

La tasación es importante para saber cuál es el precio real del inmueble que quieres comprar, y aunque estés en tu derecho de comprar una vivienda por encima de su valor de tasación, este baremo sirve para negociar con el vendedor, y siempre que tengas en cuenta que el banco te aportará el 80% de esa cantidad y no del total, nada impide comprar un inmueble sobrevalorado.

Ahora que sabemos la importancia de la tasación, vamos a describir el proceso para conocer qué pasos has de seguir:

  1. Pedir la tasación a una persona experta (arquitectos, arquitectos técnicos o ingenieros) y si es una tasación hipotecaria debe hacerse mediante una sociedad homologada por el Banco de España.
  2. El tasador pide una nota simple al Registro de la Propiedad para comprobar que los datos que tienen son ciertos. Asimismo se le pide una copia de la escritura de la vivienda y se cotejan estos datos con los del Catastro del Ayuntamiento correspondiente.
  3. El tasador acude a la vivienda y comprueba lo siguiente:
    1. Estado del edificio (tanto si está rehabilitado o no, y en caso de que sí, si tiene hecha la inspección técnica –ITE-) el aspecto de la fachada, de los balcones, ventanas, etc.
    1. Ubicación: aquí también se tiene en cuenta los servicios con los que cuenta la zona (parques, colegios, etc.)
    1. Superficie: no solo cuentan los metros cuadrados, sino como veremos en otra de las características también la distribución.
    1. Iluminación: tiene más valor un piso con buena luz natural que uno de interior por razones obvias.
    1. Distribución: parece algo obvio, pero un piso pequeño puede estar muy bien aprovechado en cuanto a espacio y viceversa.
    1. Ascensor: es un aspecto importante a tener en cuenta.
    1. Eficiencia energética: si tiene buenas ventanas y cuenta con elementos que contribuyan a una mejor eficiencia energética.
  4. Una vez revisado todo esto, el tasador emite un informe donde aparece lo siguiente:
    1. Normativa de la tasación
    1. Datos administrativos: de la persona que lo solicita, del propietario y del banco.
    1. Referencia catastral
    1. Cuadro de superficies: donde aparece la superficie útil, la construida incluyendo parte proporcional de zonas comunes.
    1. Métodos y costes: se calcula cuánto costaría volver a construir esa casa en ese lugar y por comparación se compara con las viviendas de la zona (este es el método que se utiliza para viviendas ya construidas y desocupadas)
    1. Valor de tasación
    1. Valores: dependiendo de la funcionalidad de la tasación pueden salir otros datos como el valor residual o el valor de mercado.
    1. Condicionantes: aquí se especifican los avisos que el tasador requiera oportunos, por ejemplo una caída o subida de los precios en la zona por algún motivo.

El precio de tasación de una vivienda ronda los 400€ aproximadamente, pero lo mejor es pedir presupuestos a varias empresas ya que puede variar considerablemente.

Otro dato importante es que debido a que el mercado inmobiliario se mueve constantemente, las tasaciones suelen caducar a los seis meses. Por lo que es mejor realizarla en el momento más cercano a la compra-venta del inmueble.

No obstante, para esta y para otras muchas más informaciones, se puede acudir a una agencia inmobiliaria, ya que están familiarizados con todos los procesos necesarios para cualquier tipo de transacción. Desde Ollé Bertrán, nos ofrecemos a resolver cualquier duda que pueda tener tanto para la compra como para la venta de su inmueble.