Ollé Bertrán

Cuánto cuesta una mudanza

Sabemos que afrontar una mudanza nunca resulta una tarea agradable y que normalmente es una situación que genera mucho estrés.

Independientemente de que nos decidamos por llevarla a cabo nosotros mismos, o si por el contrario encargamos el trabajo a una empresa especializada, hay ciertas ‘tareas’ que deberíamos hacer antes de que carguemos las cosas en el correspondiente camión y que nos facilitarán el proceso.

  • Organizar: hay que aprovechar el momento de hacer una mudanza para deshacernos de todo lo que nos sobre, de aquel mueble viejo que ya no te gusta o esa vajilla que tienes a medias, cuanto menos tengas que llevarte, mejor. Además eso te permitirá hacerte con algunas cosas nuevas que podrás estrenar en la casa nueva.
  • Separar: debes separar las cosas más frágiles y envolverlas en papel de burbujas y a su vez meterlas en cajas y los artículos más blandos pueden ir en bolsas de basura bien precintadas, que ocupan menos espacio. Asimismo, puedes aprovechar los cajones de los armarios para dejar dentro cosas, que no sean pesadas ni frágiles, pero que evitarán que lleves demasiadas cajas y bolsas.
  • Limpieza: asegúrate de que la nueva casa está limpia y recién pintada, de lo contrario, esa tendrá que ser tu primera tarea antes de llevarlo todo, es obvio que es más fácil hacerlo con la casa vacía que con los muebles.

Como comentábamos al principio del artículo, llevar a cabo una mudanza no es tarea fácil, así que lo mejor es plantearnos la idea de buscar una empresa que lo haga por nosotros.

En cuanto al precio que puede costar una mudanza, normalmente depende de muchos factores:

  • Volumen: medir el volumen de los artículos que tienes que mover en metros cúbicos te dará información sobre el tipo de vehículo que necesitarás, el tiempo que necesitarás para cargarlos y los tipos de embalaje necesarios.
  • Accesibilidad: ya que si vives en una zona de difícil acceso habrá que pensar en un vehículo determinado o en un elevador especial.
  • Distancia: la distancia entre el punto de origen y el de destino, influye en el precio de la mudanza.
  • Tiempo: no es lo mismo pedir un servicio en días laborables que en un fin de semana o vacaciones, donde los precios son más elevados.
  • Servicios adicionales: si necesitas embalajes especiales, desmontaje y montaje de muebles o un almacenamiento temporal porque no tengas disponibilidad de la casa aún…
  • Artículos especiales: ya sean objetos de valor o frágiles que requieran un cuidado especial o muebles o artículos más voluminosos o pesados.

Asimismo, cuando pidas presupuesto debes tener en cuenta estas cosas:

  • Estudio físico: una buena empresa de mudanzas tiene que ver físicamente la casa para estimar los gastos, de otro modo, por teléfono o por email probablemente pagarás por servicios que no necesites.
  • Embalaje: si viene o no incluido en el precio.
  • Margen de presupuesto: te conviene dejar alguna parte del dinero para posibles imprevistos.

En general y teniendo en cuenta que los precios varían en función de la ciudad, tipo de vivienda, enseres y todo lo que hemos visto anteriormente, estos son algunos precios estimados y aproximados de cuánto puede valer una mudanza:

  • Vivienda de 1 habitación: Mudanza 400€ + Embalaje 100€
  • Vivienda de 2 habitaciones: Mudanza 500€ + Embalaje 150€
  • Vivienda de 3 habitaciones: Mudanza 650€ + Embalaje 200€
  • Vivienda de 4 habitaciones: Mudanza 900€ + Embalaje 250€

No obstante, y aunque los costes de las mudanzas actualmente han disminuido, lo mejor es que compares presupuestos, ya que normalmente los costes suelen variar hasta en un 40% debido a las condiciones específicas de cada cliente y de sus necesidades. Así que deberías plantearte preguntar en al menos cuatro empresas para poder comparar y elegir la que mejor te convenga.

Ollé Bertrán

Cómo elegir la pintura de tu casa para acertar

Cuando nos decidimos a pintar nuestra casa siempre nos surge la duda ¿todo en blanco? ¿nos arriesgamos con algún color potente? ¿usamos algún tono neutro? Todo esto va a depender mucho tanto del tipo de vivienda que tengamos, como del tamaño de las habitaciones, si el espacio cuenta o no con luz natural, y por supuesto hay que pensar en la decoración, pero siempre hay algunas pautas generales que deberíamos seguir para que lo que pintemos nos guste y no tengamos que plantearnos volver a pintar al año siguiente…

Antes de pintar:

  • Preparar superficie: hay que preparar las paredes quitando todas las imperfecciones y dejándolas lo más finas y lisas posible para que el producto cubra bien.
  • Productos de calidad: es importante que usemos productos de calidad, que sean apropiados tanto para la superficie como para el espacio.

Para elegir la pintura:

  • Colores: existe una gama cromática increíble, desde tonos neutros a fluorescentes, pero ¡ojo! hay que tener en cuenta ciertas cosas para no equivocarte con el color:
    • Muestrario: es una manera de que veamos el color, sin embargo el color en papel no suele ser fiable, ya que una vez en la pared y dependiendo del espacio y de la luz puede variar poco o mucho.
    • Aplicaciones: también existen aplicaciones online para ver cómo puede quedar el color en una estancia, aunque al igual que con el papel no se ajusta a la realidad al cien por cien.
    • Prueba: la mejor opción para comprobar que el color que nos gusta es el que queda en la pared, es pintar una zona de la habitación. Hay que observarlo a diferentes horas del día para ver cómo queda según la luz que recibe y si queda a tu gusto.
    • Combinar colores: puede parecer tarea fácil, pero tiene su técnica, si no tienes claro cómo combinarlos no abuses de poner muchos en las diferentes estancias porque restará armonía a la casa, asimismo si lo que quieres es combinarlos en la misma habitación no uses más de tres donde un color sea el dominante, otro secundario y otro final que se usará para dar las notas de color.
  • Acabados: pueden ser mates o satinados, la primera cubre más y se necesitan menos capas para cubrir la superficie, por el contrario las satinadas suelen tener un poco de brillo y resisten más.
  • Decoración: si tienes muebles especiales y muy coloridos, es mejor que pintes las paredes con colores neutros y le dejes el protagonismo al mobiliario, por el contrario, si tienes muebles neutros o claros, puedes darle a la pared ese toque de color para que destaque.

Otros trucos a tener en cuenta:

  • Para agrandar un espacio: basta con pintar el techo más claro que las paredes.
  • Para ensanchar un espacio: hay que pintar las paredes del fondo más oscuras que las laterales. 
  • Integrar: también puedes integrar librerías o armarios de obra pintándolos  del mismo color que las paredes.

No obstante, cuando pintamos nuestra casa, debemos tener en mente qué es lo que queremos transmitir y cómo queremos sentirnos en cada estancia, ya que en función de eso nos decantaremos por unos colores u otros, teniendo en cuenta que los colores neutros y suaves te dan paz y serenidad y que los colores vivos e intensos son para sentirte con energía.

Lo más importante a tener en cuenta cuando decidas pintar es no regirte por las modas, y pensar en conjunto, ver el espacio disponible, la luz que hay en cada habitación y combinarlo con los muebles y la decoración, buscar la armonía y como siempre, dejarte asesorar por los expertos a la hora de elegir el tipo de pintura y el acabado.