Ollé Bertrán

Cómo ahorrar en calefacción este invierno

Llega el frío y de nuevo hay un pico de gastos en nuestra factura cuando empezamos a tirar de la calefacción, si además, este año a causa de la pandemia del coronavirus estaremos obligados a pasar mucho más tiempo en casa, habrá que buscar alternativas para reducir el consumo.

Desde nuestra agencia inmobiliaria Ollé Bertrán, te explicamos algunos trucos y consejos para que puedas ahorrar en la calefacción este invierno.

En primer lugar tendrás que poner a punto tu vivienda para el invierno, para ello hay que:

  • Revisar el aislamiento: tienes que revisar todas las puertas y ventanas y comprobar que no haya escapes de aire que dejen entrar el frío. Para evitar que se vaya el aire por la puerta, coloca un burlete que tape el desnivel de la puerta o bien una alfombra o esterilla. Con respecto a las ventanas, lo mejor será tener unas buenas ventanas aislantes a ser posible con doble acristalamiento.
  • Revisar los radiadores: hay que comprobar que los radiadores funcionan perfectamente y son eficientes, para ello, habrá que purgarlos o  llamar a una empresa especializada que nos haga una revisión.

Otro de los trucos para ahorrar en calefacción es tener en cuenta dónde ubicar los radiadores, lo más habitual, es ponerlos debajo de la ventana para conseguir que el aire se distribuya de forma uniforme.

Y uno de los fallos que hay que evitar para no gastar más calefacción, es tapar los radiadores, ya que esto consigue que tengan que generar mucho más calor para calentar la vivienda.

  • Revisar la potencia y la tarifa contratada: la mayoría de las viviendas, tienen una potencia muy superior a lo que necesitan, ya que normalmente se suele contratar dependiendo del número de aparatos que se pueden tener conectados al mismo tiempo para que no salte la luz, y en la mayoría de las ocasiones, no solemos encender tantos aparatos a la vez. Lo ideal, es revisar todos los aparatos que tenemos en casa y pensar cuáles pueden estar conectados al mismo tiempo para contratar la potencia adecuada y no pagar de más.

Una vez dentro de casa:

  • Poner una temperatura constante: Es fundamental controlar la temperatura ambiente haciendo uso del termostato, la temperatura ideal para el invierno es entre 19° y 21°. En el caso de que no estés en casa, lo mejor es programar el termostato para que se encienda media hora antes de llegar. Igualmente, lo más recomendable es controlar la temperatura por habitaciones y evitar tener encendida la calefacción en habitaciones que estén vacías.

Asimismo, aumentar la temperatura para que se caliente la vivienda antes no es tan eficiente como mantener una temperatura constante, ya que los cambios de temperatura aumentan la factura de la calefacción.

  • Ventilar por la mañana: aunque sea invierno, la casa tiene que me ventilarse, lo mejor es hacerlo por la mañana, para que no se vaya el calor acumulado en horas más avanzadas del día, donde la calefacción ya esté a una temperatura adecuada, de todos modos, con cinco minutos de ventilación es más que suficiente para renovar todo el aire del hogar.
  • Utiliza bien las persianas y las cortinas: aprovecha las horas de sol para tener las persianas levantadas y las cortinas abiertas y haz lo contrario cuando no haya luz solar. Además, es recomendable que para esta época del año las cortinas sean un poco más gruesas para que se mantenga mejor el calor interior.
  • Cambiar los textiles: si queremos mantener una temperatura adecuada en nuestra casa, también es importante que hagamos un cambio en los textiles, es el momento de sacar cojines de terciopelo, de lana, añadir plaids y mantas a nuestro sofá y colocar una decoración más adecuada y más acogedora para aumentar la temperatura.
  • Vestirnos de invierno: al igual que con el cambio de textiles de nuestro hogar, nosotros tendremos que estar en casa vestidos para el invierno. Si queremos ahorrar en la factura de la calefacción no podemos andar como si estuviéramos en verano por casa.

Con todos estos trucos y consejos, la mayoría de sentido común, podremos gastar mucho menos en calefacción sin que tengamos que pasar frío en casa.

Ollé Bertrán

Aprende a reciclar y dale una segunda vida a tus muebles

Hay muchas razones por las que reciclar viejos muebles y darle una segunda vida, para empezar el lógico ahorro de dinero que supone en vez de comprar muebles nuevos, pero además, reciclando los viejos muebles conseguimos que nuestra casa sea más autosuficiente y de esa manera no desechamos tanta basura al medio ambiente, a la vez que nos distraemos en el proceso y lo mejor es que resulta muy gratificante pensar que ese nuevo aspecto que le hemos dado a ese objeto, lo hemos hecho nosotros.

En nuestra agencia inmobiliaria Ollé Bertrán,  apostamos por el reciclaje y te vamos a dar algunas ideas para darle una segunda vida a tus muebles.

  • Con muebles grandes
  • Por ejemplo si tienes una cómoda que ya no usas la puedes reutilizar transformándola en una isla que puedes colocar en la cocina. También, y dependiendo del tamaño, puede restaurarse y convertirse en un mueble bajo lavabo.
  • Si ya no usas la cuna de tu bebé la puedes convertir en un escritorio utilizando la estructura original y colocándole arriba una superficie también de madera a juego con la cuna o un cristal para que no quede el mueble tan cerrado.
  • Del mismo modo, si alguna cama se te ha quedado pequeña, se puede convertir en un nuevo sofá que puedes poner en cualquier sitio de la casa.
  • Una antigua consola de madera se puede convertir con pocos cambios en un mueble de lavabo.
  • Las puertas y ventanas antiguas tienen muchas utilidades, solo tienes que lijarlas y darle barniz o pintarlas de algún color original y por un lado puedes hacer una original mesa, o puedes aprovechar los huecos para crear un marco de fotos original, otro uso puede ser como un nuevo cabecero en un dormitorio.
  • Una estantería también puede ser un cabecero muy original y útil si lo pones detrás de la cama.
  • Un mostrador antiguo tiene varias utilidades, por un lado, se puede convertir en un cabecero original, y por otro, en un mueble bajo lavabo.
  • Los baúles pueden convertirse en mesas muy originales tanto para el salón, como por ejemplo para un dormitorio actuando como mesilla de noche.
  • Con objetos pequeños
  • Las pantallas de tus lámparas pueden tener también una segunda oportunidad a través de la pintura acrílica o personalizándolas con telas que le den un aspecto nuevo y renovado.
  • Con cajas de madera, por ejemplo, una caja de vino, que se puede reutilizar para guardar objetos o incluso convertirse en un original zapatero.
  • Un biombo además de para separar ambientes se puede convertir en un cabecero.
  • Si tienes vajillas desparejadas, como tazas o vasos, puedes utilizarlos para crear velas.
  • También puedes usar los recipientes de cristal que tengas y que no uses para crear jarrones únicos y diferentes.
  • Si eres de las que tienen trozos de tela guardados o paños de cocina que no usas, puedes transformarlo en bolsas en las que puedas almacenar comida, o llevarlas a la compra para evitar el consumo de plástico.

A veces no es necesario darle un nuevo uso a los muebles sino que simplemente cambiando el color y pintándolo con chalk paint o con cualquier técnica de decapado y dejándole un color más rústico, puedes darle un aire más actual o más antiguo según el tipo de decoración que quieras poner en tu casa.

Solo hay que tener un poco de imaginación y muchas ganas, seguro que puedes aprovechar muchas cosas de casa que no utilizas o que simplemente te has cansado de ver y darle una segunda oportunidad.

De esta manera también nos unimos al movimiento RRR de reducir, reutilizar y reciclar ayudando a la mejora del medio ambiente mediante un consumo responsable.