Ollé Bertrán

Alquilar o comprar, ¿cuál es la mejor decisión?

El mercado de la vivienda en España se encuentra en plena ebullición, pero hay quienes no se deciden entre comprar una casa o alquilar. Algunos especialistas consideran que para ese dilema no hay una respuesta correcta, sino que dependerá de cada potencial comprador o inquilino de acuerdo a sus preferencias y su condición económica.

Un análisis publicado este año en el portal ABC.es advierte que, sin embargo, teniendo en cuenta el valor medio de los alquileres y el precio de una vivienda, la opción de la hipoteca supone hoy en día un menor desembolso.

El mismo portal realiza una estimación de acuerdo a un estudio del sitio web pisos.com. Los resultados del estudio señalan que una hipoteca concedida sobre una vivienda de 90 metros cuadrados y que cubre el 80% de su importe, presupone que el gasto mensual ascenderá a 571,11 euros mensuales, teniendo en cuenta el tipo de interés y plazo de amortización medio. De este modo, el desembolso anual será de 6.853,32 euros, un 24,3% del presupuesto familiar.

En cambio, los indicadores estiman que para determinados inmuebles el gasto familiar es mayor en los régimenes de residencia arrendada. El artículo cita a la BBVA Research respecto a que “la actual coyuntura de tipos de interés bajos y la corrección de los precios han hecho que la opción de la compra gane terreno al alquiler”.

La decisión es del banco

Fernando Encinar, jefe de estudios y uno de los socios fundadores del portal inmobiliario Idealista, opinó que al final del día la decisión de vivir de alquiler o de comprar una vivienda, la toma el banco.

Las declaraciones las emitió en febrero de este año durante su participación en el foro “Claves de la dinamización del alquiler’, organizada por el portal El Confidencial con el patrocinio de Caser, donde aseguró que lamentablemente para la mayoría de los jóvenes no es una opción adquirir una vivienda porque las entidades bancarias no están otorgando financiamiento.

También añadió que actualmente hay un “enamoramiento” por parte de esta población con los alquileres, pero estimó que tras 8 años de vivir arrendado un joven querrá poder tener su vivienda propia y modificarla a su gusto.

De acuerdo con cifras de El Confidencial, 20% de los ciudadanos han elegido el arrendamiento frente al 80% que optaron por comprar una casa. Explican que en el caso de los jóvenes son muchos los que prefieren no atarse a una hipoteca o un crédito y eligen el alquiler para no llevar un gran peso en caso de que ocurriera una nueva crisis económica.

Añaden que es evidente un cambio de mentalidad en estas nuevas generaciones, que solo deciden comenzar a pensar en comprar una casa cuando están por formar una familia.

Agustín Matey, director de clientes de la aseguradora Caser, es de los que considera que esta tendencia de los jóvenes a alquilar también ha transformado el modelo de ahorro. “Cuando compramos una casa, estabas creando una bolsa de ahorro, ahora hay que pensar en sistemas alternativos”, opinó.

En el foro mencionado todos sus participantes coincidieron en que aún queda camino por recorrer en el mercado del alquiler, pero al menos ya se rompió el mito de que alquilar es tirar el dinero a la basura.

Sobre cuánto debería representar el alquiler, señalaron que en una economía sana tendría que ser del 50% frente a la propiedad. “Aún nos encontramos por debajo de la media europea, que está por encima del 30%, y muy lejos de países como Alemania, con tasas cercanas al 60%».

Añadió que hace unos años quien vivía de alquiler era “un paria social”, pero que la situación ha cambiado y ahora no es tan malo que se prefiera el alquiler, “ya que nuestro plan de pensiones no tiene por qué ser la vivienda». Finalizó diciendo: «no hay que ser extremistas. Ni todo el mundo tiene que vivir de alquiler ni todos tienen que comprar casa, tiene que haber un equilibrio».

Los especialistas en este mercado indicaron que la evolución del alquiler dependerá de las políticas que se ejecuten en esta materia. Descartaron que se esté desarrollando una burbuja de precios sobre los alquileres, a pesar de los altos incrementos en zonas como Madrid o Barcelona.