Ollé Bertrán

Renta 2019: deducción por vivienda habitual

Todos los contribuyentes que adquirieron su vivienda antes del 1 de enero de 2013 están a tiempo de aprovechar la reducción por vivienda habitual que aprobó el Gobierno.

Los contribuyentes que la adquiriesen antes pueden seguir beneficiándose de estas deducciones en las mismas condiciones si siguen pagando el inmueble, con las cuantías desglosadas en dos tramos: uno estatal y otro autonómico.

Para aplicarse esta deducción en la declaración de la renta, es necesario que la adquisición de la vivienda se haya realizado mediante financiación ajena, es decir, mediante un crédito hipotecario.

Para poder beneficiarse de esta deducción hay que tener claro cuál es el concepto de adquisición de una vivienda habitual, que a efectos de deducción, es la adquisición en sentido jurídico de derecho de propiedad o pleno dominio de la misma, aunque este sea compartido, siendo indiferente el negocio jurídico que la origine.

Esta es una de las deducciones más ventajosas puesto que el contribuyente puede desgravarse hasta un 15% de un importe máximo de 9.040 euros. Esto supone que quien tenga una hipoteca, puede llegar a reportarle una cantidad de hasta 1.365 euros si ha llegado al máximo, y aquí no solo se incluye el capital, sino también los intereses, y los seguros que se contrataron para la concesión del préstamo.

En el caso de que las parejas presenten la declaración de forma individual lo máximo que podrán desgravarse es un 0.15% de un máximo de hasta 9.040 euros cada uno.

Por otro lado, hay otra modalidad de reducción que es para el concepto de rehabilitación de vivienda. Donde podrán acogerse a la desgravación quienes hayan destinado cantidades por obras de rehabilitación o ampliación de la vivienda habitual o por obras e instalaciones de adecuación de la vivienda habitual a personas con discapacidad, siempre que estas obras hayan finalizado antes del 1 de enero de 2017.

En este caso la reducción que se puede obtener es de un 15% de un máximo de 9.040 euros, siendo una parte del impuesto de carácter estatal y otra autónomo.

Igualmente, hay deducciones para el alquiler de vivienda habitual, aunque esto depende de cada Comunidad Autónoma. La mayoría, cuenta con una reducción del IRPF para el alquiler de la vivienda y la mayoría ofrece ventajas para los jóvenes, personas con discapacidad y mayores con una determinada renta.

En concreto en Cataluña, hay disponible una deducción autonómica para arrendatarios por el alquiler de vivienda habitual de un 10%, con un límite máximo de 300 euros anuales (o de 600 euros anuales en caso de familia numerosa), aunque para ello hay que cumplir los siguientes requisitos:

  • El inquilino debe ser menor de 32 años y cobrar menos de 20.000 euros anuales (o 30.000 en caso de tributación conjunta).
  • Debe haber estado en paro al menos 183 días o más durante el año 2018
  • Debe tener un grado de discapacidad de un 65%
  • Debe ser viudo o viuda y tener 65 años o más.
  • Además el pago del alquiler debe suponer más del 10% del salario del contribuyente.

Pero no solo el arrendatario puede disfrutar de la deducción, el arrendador puede deducirse de hasta un 60% de los rendimientos del alquiler y esta deducción se calcula sobre el rendimiento neto positivo que haya obtenido del alquiler de una vivienda, independientemente de la edad de los arrendatarios.

Para poder beneficiarse de esta reducción, el inmueble arrendado debe utilizarse como vivienda del arrendatario y es necesario que las rentas obtenidas tributen como rendimientos del capital inmobiliario y no como actividad económica.

Pero ojo, hay casos en los que el arrendador puede perder el derecho a la reducción, por ejemplo, si el contribuyente no incluye los ingresos y gastos obtenidos por el alquiler de vivienda en su declaración del IRPF.

En el caso de que tengas dudas tanto como comprador o vendedor, como arrendador o arrendatario, lo mejor es ponerse en manos de algún asesor fiscal, para que estudie nuestro caso y nos informe de todas las deducciones de las que nos podamos beneficiar.

Ollé Bertrán

Cuánto cuesta una mudanza

Sabemos que afrontar una mudanza nunca resulta una tarea agradable y que normalmente es una situación que genera mucho estrés.

Independientemente de que nos decidamos por llevarla a cabo nosotros mismos, o si por el contrario encargamos el trabajo a una empresa especializada, hay ciertas ‘tareas’ que deberíamos hacer antes de que carguemos las cosas en el correspondiente camión y que nos facilitarán el proceso.

  • Organizar: hay que aprovechar el momento de hacer una mudanza para deshacernos de todo lo que nos sobre, de aquel mueble viejo que ya no te gusta o esa vajilla que tienes a medias, cuanto menos tengas que llevarte, mejor. Además eso te permitirá hacerte con algunas cosas nuevas que podrás estrenar en la casa nueva.
  • Separar: debes separar las cosas más frágiles y envolverlas en papel de burbujas y a su vez meterlas en cajas y los artículos más blandos pueden ir en bolsas de basura bien precintadas, que ocupan menos espacio. Asimismo, puedes aprovechar los cajones de los armarios para dejar dentro cosas, que no sean pesadas ni frágiles, pero que evitarán que lleves demasiadas cajas y bolsas.
  • Limpieza: asegúrate de que la nueva casa está limpia y recién pintada, de lo contrario, esa tendrá que ser tu primera tarea antes de llevarlo todo, es obvio que es más fácil hacerlo con la casa vacía que con los muebles.

Como comentábamos al principio del artículo, llevar a cabo una mudanza no es tarea fácil, así que lo mejor es plantearnos la idea de buscar una empresa que lo haga por nosotros.

En cuanto al precio que puede costar una mudanza, normalmente depende de muchos factores:

  • Volumen: medir el volumen de los artículos que tienes que mover en metros cúbicos te dará información sobre el tipo de vehículo que necesitarás, el tiempo que necesitarás para cargarlos y los tipos de embalaje necesarios.
  • Accesibilidad: ya que si vives en una zona de difícil acceso habrá que pensar en un vehículo determinado o en un elevador especial.
  • Distancia: la distancia entre el punto de origen y el de destino, influye en el precio de la mudanza.
  • Tiempo: no es lo mismo pedir un servicio en días laborables que en un fin de semana o vacaciones, donde los precios son más elevados.
  • Servicios adicionales: si necesitas embalajes especiales, desmontaje y montaje de muebles o un almacenamiento temporal porque no tengas disponibilidad de la casa aún…
  • Artículos especiales: ya sean objetos de valor o frágiles que requieran un cuidado especial o muebles o artículos más voluminosos o pesados.

Asimismo, cuando pidas presupuesto debes tener en cuenta estas cosas:

  • Estudio físico: una buena empresa de mudanzas tiene que ver físicamente la casa para estimar los gastos, de otro modo, por teléfono o por email probablemente pagarás por servicios que no necesites.
  • Embalaje: si viene o no incluido en el precio.
  • Margen de presupuesto: te conviene dejar alguna parte del dinero para posibles imprevistos.

En general y teniendo en cuenta que los precios varían en función de la ciudad, tipo de vivienda, enseres y todo lo que hemos visto anteriormente, estos son algunos precios estimados y aproximados de cuánto puede valer una mudanza:

  • Vivienda de 1 habitación: Mudanza 400€ + Embalaje 100€
  • Vivienda de 2 habitaciones: Mudanza 500€ + Embalaje 150€
  • Vivienda de 3 habitaciones: Mudanza 650€ + Embalaje 200€
  • Vivienda de 4 habitaciones: Mudanza 900€ + Embalaje 250€

No obstante, y aunque los costes de las mudanzas actualmente han disminuido, lo mejor es que compares presupuestos, ya que normalmente los costes suelen variar hasta en un 40% debido a las condiciones específicas de cada cliente y de sus necesidades. Así que deberías plantearte preguntar en al menos cuatro empresas para poder comparar y elegir la que mejor te convenga.

Ollé Bertrán

Cómo elegir la pintura de tu casa para acertar

Cuando nos decidimos a pintar nuestra casa siempre nos surge la duda ¿todo en blanco? ¿nos arriesgamos con algún color potente? ¿usamos algún tono neutro? Todo esto va a depender mucho tanto del tipo de vivienda que tengamos, como del tamaño de las habitaciones, si el espacio cuenta o no con luz natural, y por supuesto hay que pensar en la decoración, pero siempre hay algunas pautas generales que deberíamos seguir para que lo que pintemos nos guste y no tengamos que plantearnos volver a pintar al año siguiente…

Antes de pintar:

  • Preparar superficie: hay que preparar las paredes quitando todas las imperfecciones y dejándolas lo más finas y lisas posible para que el producto cubra bien.
  • Productos de calidad: es importante que usemos productos de calidad, que sean apropiados tanto para la superficie como para el espacio.

Para elegir la pintura:

  • Colores: existe una gama cromática increíble, desde tonos neutros a fluorescentes, pero ¡ojo! hay que tener en cuenta ciertas cosas para no equivocarte con el color:
    • Muestrario: es una manera de que veamos el color, sin embargo el color en papel no suele ser fiable, ya que una vez en la pared y dependiendo del espacio y de la luz puede variar poco o mucho.
    • Aplicaciones: también existen aplicaciones online para ver cómo puede quedar el color en una estancia, aunque al igual que con el papel no se ajusta a la realidad al cien por cien.
    • Prueba: la mejor opción para comprobar que el color que nos gusta es el que queda en la pared, es pintar una zona de la habitación. Hay que observarlo a diferentes horas del día para ver cómo queda según la luz que recibe y si queda a tu gusto.
    • Combinar colores: puede parecer tarea fácil, pero tiene su técnica, si no tienes claro cómo combinarlos no abuses de poner muchos en las diferentes estancias porque restará armonía a la casa, asimismo si lo que quieres es combinarlos en la misma habitación no uses más de tres donde un color sea el dominante, otro secundario y otro final que se usará para dar las notas de color.
  • Acabados: pueden ser mates o satinados, la primera cubre más y se necesitan menos capas para cubrir la superficie, por el contrario las satinadas suelen tener un poco de brillo y resisten más.
  • Decoración: si tienes muebles especiales y muy coloridos, es mejor que pintes las paredes con colores neutros y le dejes el protagonismo al mobiliario, por el contrario, si tienes muebles neutros o claros, puedes darle a la pared ese toque de color para que destaque.

Otros trucos a tener en cuenta:

  • Para agrandar un espacio: basta con pintar el techo más claro que las paredes.
  • Para ensanchar un espacio: hay que pintar las paredes del fondo más oscuras que las laterales. 
  • Integrar: también puedes integrar librerías o armarios de obra pintándolos  del mismo color que las paredes.

No obstante, cuando pintamos nuestra casa, debemos tener en mente qué es lo que queremos transmitir y cómo queremos sentirnos en cada estancia, ya que en función de eso nos decantaremos por unos colores u otros, teniendo en cuenta que los colores neutros y suaves te dan paz y serenidad y que los colores vivos e intensos son para sentirte con energía.

Lo más importante a tener en cuenta cuando decidas pintar es no regirte por las modas, y pensar en conjunto, ver el espacio disponible, la luz que hay en cada habitación y combinarlo con los muebles y la decoración, buscar la armonía y como siempre, dejarte asesorar por los expertos a la hora de elegir el tipo de pintura y el acabado.

Ollé Bertrán

Qué son las Socimis y cómo están en la actualidad

Las Socimis o Sociedades Cotizadas Anónimas de Inversión en el Mercado Inmobiliario, son un vehículo de inversión muy de moda en nuestro país, que se aprobó en la ley 11/2009 y cuyo encaje legal no convenció y se volvió a modificar tres años después, con una última modificación que podemos encontrar en la ley 121/15.

El escenario donde se produjo la creación de las Socimis en España era en plena crisis del sector inmobiliario, con lo que se crearon facilidades e incentivos fiscales para su puesta en marcha, ya que en esos años nadie invertía en vivienda. Y se produjeron algunos cambios en los requisitos desde su primera aprobación, tales como:

  • El capital social mínimo para su creación se quedó en 5 millones (en vez de los 20 millones que se requerían al principio)
  • Las Socimis se podían crear con un solo activo
  • Están obligados a invertir en bolsa
  • Están obligados a repartir dividendos de al menos el 80% de las rentas
  • Se eliminaron los límites de endeudamiento de la sociedad.

Estas sociedades proceden de la versión americana de REIT (Real Estate Investment Trust) que es una inversión financiera que apareció en EEUU en la década de los 60 y que llegó a Europa para canalizar las inversiones inmobiliarias a través de las sociedades que cotizan en bolsa.  

La actividad principal de las Socimis es la compra, promoción y rehabilitación de activos urbanos (pisos, locales, centros comerciales, naves logísticas, etc.) para posteriormente alquilarlos o como participación en el capital de otra Socimi.

Los requisitos para crear una Socimi son:

  • Debe cotizar en un mercado regulado como el español o el europeo.
  • Debe realizar al menos una inversión del 80% de su activo en inmuebles urbanos, ofrecidos en alquileres o acciones conjuntas con otras SOCIMIs.
  • Tienen que tener un mínimo de 3 años de explotación en arrendamiento antes de poder ser vendidos, y de 7 años para desarrollos propios.
  • No hay un mínimo de inmuebles activos.
  • El capital social mínimo de la SOCIMI puede ser de unos 5 millones de euros.
  • Reparto de dividendos: 90% del beneficio bruto de explotación, 100% de los dividendos de otras SOCIMIs y 50% de las plusvalías de los inmuebles.
  • El free float o capital flotante mínimo será de dos millones o el 25 % del capital social.
  • Los resultados de las compañías deben presentar informes de cuentas cada 6 meses.

Todo esto conlleva que las Socimis sean una forma de inversión que requiere una gran transparencia. De hecho, es un producto que está funcionando con bastante éxito en España, ya que cuentan con todas estas ventajas:

  • Están obligados a crear una inversión con contratos largos, mínimo a cinco años.
  • Tributación en líneas generales en un régimen fiscal privilegiado tributando por el Impuesto sobre Sociedades a un 18 % sobre el resultado de la sociedad y sus ajustes.
  • Si más de la mitad del activo o inmueble son pisos en alquiler existe una bonificación del 20 % sobre las rentas generadas por las mismas.
  • Los socios tienen un tratamiento excelente: persona física: 0%, persona jurídica +/- 14%
  • Deducción por reinversión de plusvalías del 6% de las mismas sobre la cuota total.
  • Exención del Impuesto de Actos Jurídicos Documentados en operaciones de constitución, aportaciones que no conlleven dinero y ampliación de capital
  • Y están exentos de impuestos municipales y de plusvalía.

Las empresas ven en este tipo de inversión unas rentabilidades atractivas con unos resultados interesantes, y según los expertos, con la recuperación del mercado inmobiliario, este crecimiento se está llevando a cabo a un buen ritmo y las perspectivas se centran especialmente en el sector de la logística y de oficinas.

Ollé Bertrán

Comprar una casa rural para alquilar

El turismo rural se define como la práctica del turismo en un entorno campestre, a menudo alejado de los núcleos urbanos, ya sea un pueblo o zonas en las afueras de la ciudad.

Esta actividad comenzó a tener su auge en España allá por el 2001, donde se pasó de unas casi seis mil casas rurales existentes, a triplicar esa cifra en algo más que una década.

Pero para abrir una casa rural hay que seguir una serie de pasos:

  1. Analizar si la casa reúne las condiciones adecuadas para desarrollar esta actividad. Es decir, hay que hacer un estudio de viabilidad tanto técnico como económico y determinar cuestiones tales como, si es legal, el tipo de establecimiento, cuántas habitaciones puede tener, qué coste llevará la rehabilitación, etc.

Normalmente, cada comunidad tiene su propia normativa, y hay que informarse bien para dar respuesta a estas preguntas.

  • Decoración y estética: este tipo de alojamientos se diferencian de un hotel o de otros sitios porque la gente va buscando ciertas comodidades pero en un lugar rural. Lo mejor es respetar la estructura original de la casa, potenciando los elementos de construcción como la piedra o la madera y añadiendo elementos de decoración de casas antiguas, junto con materiales naturales como fibras vegetales, en definitiva, todo lo que sea acorde con estar en contacto con la naturaleza.
  • Trámites: en general, el proceso para que podamos poner en marcha nuestra casa rural está entre uno y dos años. Si se trata de una edificación menos se pedirá una licencia y si es una obra más grande habrá que pedir un proyecto visado al Colegio de Arquitectos. Luego hay que solicitar la licencia de apertura en el Ayuntamiento y pagar las tasas. Asimismo, hay que dar de alta fiscal a la vivienda con la categoría de Alojamiento Rural en Hacienda.

El hecho de comprar una casa rural para alquilarla supone una buena fuente de ingresos, ya que el turismo rural sigue siendo muy importante en nuestro país y hay muchísimas personas que eligen esta forma de alojamiento para pasar sus vacaciones, pero no todo son ventajas. Aquí enumeramos algunas de las preocupaciones que asaltan a los dueños de casas rurales:

  • Valoraciones: todos sabemos que estar expuestos en las redes sociales es muy positivo para ganar publicidad, pero no siempre hay comentarios positivos, y si por casualidad algún cliente pone alguna queja, esto influirá en las futuras reservas, con lo que podemos encontrar clientes que intentarán coaccionar al propietario para que les rebaje el precio o les dé algún día gratis a cambio de no poner una valoración negativa.
  • Aumento de precio de los suministros: la luz, el gas, el agua… son suministros cuyo precio aumenta de año en año, con lo que los propietarios también deben aumentar el precio del alquiler, sobre todo para compensar el gasto que hacen algunos inquilinos, muchas veces descompensado. Aquí, la solución podría pasar por buscar sistemas de control que regulen los gastos.
  • Estafas o timos: si los clientes deben tener cuidado con las estafas en Internet de portales que anuncian alojamientos que luego no existen, los propietarios tampoco están exentos de estas malas prácticas, como pagos con cheques sin fondo o con tarjetas robadas.
  • Reservas: ya hay propietarios que obligan a reservar por un cierto número de noches, ya que la mayoría reservan de sábado a domingo (es decir, una noche) cuando realmente están haciendo uso de la casa durante dos días y en fin de semana…
  • Cancelaciones: el hecho de que se pueda cancelar gratuitamente hasta 24 horas antes de la llegada, supone una ventaja para el cliente, pero no para el propietario, que se queda a última hora sin huéspedes y sin tiempo para poder ocupar la casa de nuevo. Esto podría evitarse, abonando un porcentaje de la reserva para que el dueño no pierda todo el dinero.

A pesar de todas estas cuestiones, comprar una casa rural para alquilarla sigue siendo una opción muy rentable, ya que, como hemos apuntado este turismo sigue en auge y además no es un turismo estacional, puesto que los clientes buscan una estancia en un entorno rústico y natural durante todo el año.

Ollé Bertrán

Propósitos para cuidar tu casa en 2019

Como todos los años, llega el momento de hacer propósitos, el dejar de fumar, apuntarse al gimnasio, etc., está muy bien, pero ¿qué pasa con nuestra casa? Aquí es donde pasamos la mayor parte del tiempo y además es nuestro refugio cuando por fin terminamos el día. Llegar a un hogar seguro y confortable nos da armonía y seguridad, aquí os damos algunos consejos para anticiparnos a cualquier eventualidad y tener una casa cuidada:

  • Electricidad: es uno de los temas más importantes a los que hay que prestar atención en una casa. Casi todo lo que usamos es eléctrico, electrodomésticos,  calefacción, aire acondicionado y por supuesto la luz. Pues bien, es recomendable revisar las instalaciones una vez al año para evitar algún cortocircuito que pueda provocar algo peor, así como revisar los electrodomésticos y tener siempre bombillas a mano por si se funde alguna.
  • Fontanería: en la misma línea que el apartado anterior, este punto también es fundamental. Hay que revisar las llaves de paso y las tuberías anualmente, comprobar que no hay fugas y revisar los grifos.
  • Calefacción: en este caso va a depender del tipo de calefacción que se tenga, pero no está de más revisar lo que tengamos en casa con la ayuda de un profesional.
  • Ventanas: es una de las cosas fundamentales en la casa, dan luz y permiten la ventilación, pero si no están en buenas condiciones pueden hacernos gastar mucho dinero en calefacción en invierno y en aire acondicionado en verano, con lo que deben ser herméticas y contar con un buen aislamiento. Asimismo, hay que comprobar los cierres y las persianas.
  • Luz solar: si tienes la suerte de tener luz natural en casa, debes saber que además del consiguiente ahorro en iluminación, también sirve como fuente de calor. Lo único que tienes que hacer es abrir las cortinas cuando el sol entre por la ventana y cerrarlas cuando se vaya, pero ojo, pon especial cuidado en si la luz del sol da directamente a algún mueble o tapicería porque en ese caso, podría estropearse.  
  • Jardines: si tenemos la suerte de tener jardín, tenemos que saber que también es nuestra responsabilidad mantenerlo en perfectas condiciones. Evitando que las plantas y/o los árboles puedan provocar que se dañe alguna parte de la casa o lo que es peor, de algún vecino. Hay que podar y mantener esta zona muy bien cuidada.
  • Puntos débiles: si vives en una casa independiente o chalet, es importante prestar atención a los techos (por las lluvias o nevadas) y a la chimenea.

Para todo esto que hemos comentado, lo mejor es contratar a un profesional que se encargue del mantenimiento del hogar, nos puede resultar más caro, pero a la larga, si no contamos con los servicios de un experto, puede que en caso de accidente, se agrave el problema. Una solución, podría ser, destinar un pequeño presupuesto anual para que nos realicen este tipo de actividades, así no tendremos que desembolsar el dinero de una vez.

Junto con los puntos enumerados anteriormente, hay otra serie de factores que igualmente influyen para conseguir que nuestra casa esté cuidada, y estos son:

  • Espacio: una casa con muchos muebles y donde no fluya el espacio, cuesta más trabajo de mantener. Deshazte de muebles inservibles y compra o reutiliza los que sean más prácticos, de este modo la casa se verá más amplia y luminosa.
  • Orden: es fundamental mantener el orden en una casa para que luzca cuidada. Desde la cocina o el baño hasta el dormitorio y sus armarios. Todo debe estar ordenado para que las cosas no se estropeen, sepamos donde están y donde colocar cada una. Para ello, sírvete de organizadores y diversas formas de almacenaje que existen.
  • Color: los colores claros dan mucha armonía a la casa y además son más fáciles de mantener. Aun así puedes valerte de telas y objetos que le den ese toque de color a las diferentes estancias.

Con estos aspectos básicos pero no por ello sin importancia, podremos mantener nuestra casa cuidada el año que viene y siempre…

Ollé Bertrán

Tendencias de decoración para 2019

Una vez que se acaban las Navidades y guardados todos los objetos y decoración típicos de estas fechas, uno de los propósitos de este año que comienza puede ser darle un aire nuevo a tu casa.

Para ello, vamos a dejar aquí algunas de las tendencias que van a llevarse en decoración de interiores para el año 2019 que está a la vuelta de la esquina…

  • Espacios abiertos: como viene siendo habitual, cada vez se lleva más lo de abrir la casa y no encajonar espacios. Esto supone que estas zonas se verán más iluminadas y todo fluirá de un modo más libre. En este punto, podemos hablar de una novedad, si ya tenemos el salón-comedor o la cocina-salón, ahora lo que se llevará será un dormitorio que se abre al baño, aquí el color sigue estando dominado por el blanco con acabados metálicos en los detalles en dorado y bronce.
  • Colores: en cuanto a colores, lo que se lleva es la armonía, teniendo en cuenta lo de abrir los espacios, es lógico que nos decantemos por colores neutros con alguna pincelada de color cálido como naranjas, tejas o burdeos. Y a la vez cuando disponemos de espacio, lo que se busca, es crear frescura y elegancia, con combinaciones de rojos, verdes y azules como colores más oscuros. Asimismo, atrévete con estampados grandes. Además en las estancias más grandes como el salón, puedes incluir acabados artesanos para el techo o las paredes y darle protagonismo a esa zona de la casa.
  • Naturaleza: la naturaleza sigue estando de moda, no solo a modo de plantas que den un aspecto muy natural a tu casa, sino con la incorporación de muebles y objetos fabricados en materiales y fibras naturales.
  • Madera: en consonancia con el punto anterior, la madera sigue reinando como elemento natural para introducirlo en casa, ya sea en forma de muebles, o decidiéndonos por ella para forrar el suelo o las paredes.
  • Mezcla de texturas: además de la madera, la tendencia es a mezclarla con otros materiales, como piedra y metal.

En los textiles, también veremos esta disposición a combinar tejidos para dar toques de color en la estancia. Asimismo, las alfombras siguen teniendo protagonismo y se llevan con más estampados haciendo que contrasten con la neutralidad de los colores, incluyendo en ellas la pincelada de tonos cálidos.

Con respecto a los estilos, este año hay suerte porque hay mucho donde elegir:

  • Nórdico: desde que descubrimos el estilo nórdico, no hemos parado de incorporarlo a nuestras casas, se trata de una tendencia práctica y luminosa, donde priman los colores claros y lo natural.
  • Minimalista: se sigue apostando por el menos es más, pero ojo, con una especial atención a los detalles y eliminando lo que no es necesario. Esto no significa que el espacio quede vacío, sino que lo que haya, sea original y esté bien colocado.
  • Estilo industrial: teniendo en cuenta que se llevan los espacios abiertos, esta tendencia es muy apta para este tipo de viviendas. Aunque pueda parecer un poco masculina, añadiéndole pequeños detalles, esta decoración queda muy elegante y estilosa.
  • Étnico o boho chic: tiene que ver con la tendencia a los materiales naturales y la mezcla de texturas para los textiles que hemos comentado. Con detalles étnicos y muebles en fibras naturales.
  • Japandi: esta tendencia es mezcla entre la nórdica con su calidez y la japonesa con su armonía. Una decoración sin lujo y con materiales naturales.
  • Wabi sabi: aquí sí encontramos estética japonesa, buscando la belleza en la imperfección tanto en las grietas como en las marcas que dejan el paso del tiempo en muebles y objetos.
  • Mediterránea: esta quizá sea la tendencia más ‘nuestra’, resaltando la piedra, la cal y la madera tan típicas de las casas mediterráneas.
  • Africana: vuelve a estar de moda con su naturaleza artística y espiritual y su decoración ecléctica.

Ya sabes, no te quedes atrás y empieza a adaptar tu casa al nuevo año que comienza…

Ollé Bertrán

Las ventajas de vender con un agente inmobiliario

Una vez que nos planteamos vender nuestra casa, normalmente creemos que se trata de una gestión fácil y que la podemos hacer nosotros mismos. Pero hay muchos factores que nos pueden hacer que el proceso se alargue y que nos agobiemos en el intento, para evitarnos problemas y facilitarnos la venta, lo mejor es contratar los servicios de un agente inmobiliario. A continuación enumeramos las ventajas que nos puede proporcionar contar con la ayuda de un profesional:

  1. Planificación: aunque hay un momento en el que decides que debes vender, todo esto lleva un proceso, y lo ideal es que nos pongamos en contacto con el asesor lo antes posible, de ese modo nos podrá diseñar un plan de venta que sea efectivo y teniendo en cuenta nuestras necesidades tanto de tiempo como financieras. Cuando las cosas se planifican, se puede actuar en el momento adecuado evitando decisiones malas y precipitadas.
  2. Evaluación: un buen agente inmobiliario, evaluará en primer lugar tus necesidades, pero también será objetivo a la hora de valorar tu casa, proponiendo un precio real que hará que la operación de la venta se efectúe en el menor tiempo posible.
  3. Información: un profesional conoce el mercado, con lo que podrá asesorarte tanto en el precio al que debes tasar tu casa para que sea atractiva para los compradores como para ofrecerte directamente algún interesado, ya que cuentan con una cartera de clientes y puede que haya alguno que busque lo que tú vendes.
  4. Filtro: si no quieres estar atendiendo el teléfono todo el día o apenas puedes gestionar las visitas porque no dispones de tiempo, contratando a un agente inmobiliario, podrás evitar todo esto, incluso no tendrás que atender a los curiosos que se acercan a tu casa solo para pasar el rato y sin intención de comprar. El asesor gestionará las llamadas y las visitas y sabrá evaluar quiénes son potenciales compradores.
  5. Papeleo: en una transacción de compra-venta hay muchos trámites administrativos que debemos llevar a cabo, la mayoría complicados para nosotros, con la ayuda del profesional inmobiliario, conseguiremos centralizar todas las gestiones y nos ahorraremos un proceso mayormente técnico y tedioso.
  6. Ahorro de tiempo y dinero: si piensas que contratar los servicios en una agencia inmobiliaria resulta más caro, te equivocas, independientemente de los honorarios que se lleve la agencia, ellos sacarán más beneficio a tu casa con una ganancia para ambas partes. Asimismo, y como comentábamos en el apartado anterior, también nos ahorran tiempo de trámites administrativos, llamadas y visitas.
  7. Rapidez: cuando dejas la venta de tu inmueble en manos de un profesional, la venta se efectúa más rápido, ya que disponen de distintos medios para ellos, desde su cartera de clientes, a los portales con los que cuentan para poder anunciarla.Todo ello hará que tu casa llegue a un número mayor de personas y que se venda antes.
  8. Recomendaciones: junto con todas las ventajas que hemos enumerado, el asesor conoce el momento preciso en el que se puede realizar la venta más efectiva y rápida, aquí entran en juego el punto 1 de la planificación, por eso es importante que lo hablemos con ellos cuanto antes y el punto 3 de la información porque saben cómo se mueve el mercado y cómo es más fácil vender en uno u otro momento.

Por todas estas razones, queda claro que cuando dejas la venta de tu inmueble en manos de un agente inmobiliario, en realidad salen ganando ambas partes. Con lo cual, no solo tú querrás venderla sino que ellos también serán los primeros interesados en que así sea. Conseguirán que tu vivienda sea atractiva a primera vista para que la transacción se efectúe lo antes posible.

Desde nuestra agencia inmobiliaria Ollé Bertrán, estaremos encantados de poder ayudarte si quieres vender tu casa. Contamos con los mejores profesionales para asesorarte desde el principio y durante todo el proceso.

No dudes en contactar con nosotros para cualquier duda que puedas tener, estamos aquí para ayudarte y asesorarte:  https://www.ollebertran.com/

Ollé Bertrán

Cómo preparar una vivienda para venderla

Aunque nos parezca fácil y una obviedad, una vivienda tiene que estar en perfectas condiciones si queremos que resulte atractiva para los futuros compradores y se venda rápido. Es decir, el éxito o el fracaso de su venta, dependen mucho de cómo y qué enseñes.

Como ya se sabe ‘la primera impresión es la que cuenta’ y eso también es aplicable cuando enseñamos un inmueble. Una de las cosas básicas que podemos aplicar cuando queremos preparar nuestra casa para venderla es lo que se denomina ‘Home Staging’ o lo que es lo mismo ‘puesta en escena de la casa’ para que consigamos que nuestra casa luzca su mejor aspecto y llegue de manera positiva a los futuros compradores. Estas son algunas reglas básicas del Home Staging:

  • Limpiar y ordenar: puede resultar obvio, pero es una de las reglas primordiales para enseñar una casa. La casa tiene que lucir pulcra y con todo en su sitio.
  • Despersonalización: no importa lo bonita que esté tu casa, la decoración que tengas siempre será “tu decoración” y no tiene porqué gustarle a todo el mundo. Por eso, lo ideal es mantener una casa neutra, que no tenga demasiados objetos personales. Del mismo modo, si tienes las paredes con colores especiales o decoración especial, lo mejor será que pintes de nuevo la casa y que lo hagas con colores claros.
  • Espacio: no importa lo pequeña que sea la casa, lo mejor es reorganizar el espacio, poner los menos muebles posibles pero adecuados, a ser posible que no parezcan viejos, y que la casa resulte desahogada y luminosa, para esto último, si no cuentas con luz natural tendrás que prestar atención a colocar una buena iluminación.
  • Reformar: este es otro punto clave a la hora de preparar un inmueble para su venta. Hay que plantearse cambiar cosas que no funcionen o estén deterioradas con el uso y sustituirlo por cosas nuevas. Hay que prestar especial atención al baño y la cocina, que son dos de las habitaciones en las que más se fija un comprador.

Aquí habrá que valorar si vamos a realizar pequeños cambios porque no disponemos de presupuesto, o por el contrario nos planteamos algo más, incluso hacer alguna obra. Ten en cuenta que la inversión que hagas se traducirá en un aumento de precio, además de que la casa resultará más atractiva y se venderá antes.

Como hemos visto, algo tan sencillo como preparar una casa para venderla puede resultar un proceso más largo y pesado de lo que creemos, si realmente queremos hacerlo bien y que la venta se haga lo más rápido posible, tenemos que plantearnos seriamente la idea de contratar los servicios de un profesional. Las ventajas de dejar tu casa en manos de un profesional son muchísimas, pero quizás las más importantes son éstas:

  1. Información: un agente inmobiliario conoce el mercado, sabe cómo sacarle partido a tu vivienda, ellos prepararán tu anuncio haciendo que sobresalga del resto, y lo que es mejor, cuentan con portales y redes sociales desde donde pueden dar a conocer tu vivienda y hacer que llegue a un mayor número de personas, con lo que aumentan las posibilidades de una venta segura y rápida.
  2. Negociación: evitarás perder el tiempo entre llamadas y visitas inoportunas de gente que igual ni siquiera está interesada en comprar. Tu asesor controlará a los posibles compradores y en el caso de que  haya alguna oferta, podrá ayudarte con la negociación, ellos establecerán contigo el margen y el límite en función del precio de venta y te asesorarán en las mejores ofertas para conseguir la venta.

Desde nuestra agencia inmobiliaria Ollé Bertrán, nos ofrecemos para preparar tu inmueble, contamos con los mejores profesionales para poder sacarle el mayor partido a tu inmueble y que la operación de compra-venta se efectúe lo antes posible, sin que tengas que preocuparte por nada.

Desde nuestra web https://www.ollebertran.com/, podrás contactar con nosotros para cualquier duda o consulta que puedas tener, estaremos encantados de atenderte.

Ollé Bertrán

Aciertos para decorar un salón ideal

El salón es una de las estancias más especiales de la casa, es el lugar donde probablemente nos reunamos para comer cuando disponemos de un salón-comedor, y también lo usamos para relajarnos y ver la televisión.

Evidentemente, dependiendo de cada vivienda, el salón tendrá unas dimensiones y unas características que lo harán único, así que dependerá mucho de eso y de nuestro estilo y gusto personal el hecho de decorarlo de una u otra manera.

No obstante, hay algunos trucos y consejos de interiorismo para que sacarle el mayor partido al salón, aquí van unos cuantos…

  • Pintura: Lo primero de todo es decidir si vamos a pintar todo el salón del mismo color, o si preferimos pintar según qué paredes en algún color diferente. Todo dependerá del tamaño, es decir, si cuentas con un salón pequeño, lo mejor es apostar por pintarlo todo de un solo color y neutro, a ser posible que se asemeje al color de la carpintería de las ventanas, ya que así conseguirás ‘ampliar’ el espacio. Si aun así, la monocromía te parece un poco aburrida para tu estilo, puedes poner algún color intenso como el gris oscuro, para combinarlos con colores más claros y con madera y harás que la estancia gane en calidez. El poner una pared de un color diferente, también te puede ayudar a separar ambientes, en el lado del color puedes colocar el comedor y dejar el resto de paredes más claras para el resto del salón.
  • Mobiliario: lo más importante a tener en cuenta en este punto es la proporción. Es fundamental medir el espacio, crea un plano en el que no falten las ventanas, los radiadores, enchufes, etc., porque todo es significativo a la hora de elegir los muebles y su colocación. El sofá suele ser la pieza central en un salón, con lo que además de comodidad, tendremos que hacernos con uno que sea proporcionado a la estancia y colocar el resto de los muebles sin obstaculizar zonas de paso ni ventanas. Otro factor importante es la funcionalidad, a veces nos centramos mucho en la estética y pasamos por alto que necesitaremos muebles útiles que nos faciliten el día a día en esta estancia como una mesa auxiliar, muebles para guardar las mantas o colocar libros, etc. La finalidad del mobiliario es que la distribución esté compensada y sea armónica.
  • Iluminación: independientemente de si cuentas con una casa que tenga una buena iluminación natural (que eso ya lo tienes ganado) has de pensar que no hay luz todo el día, y cuando cae la tarde, tu salón debe seguir siendo luminoso para las diferentes tareas que allí desempeñes. Lo esencial aquí es colocar las lámparas necesarias en el sitio adecuado. La zona de estar debe estar iluminada, preferiblemente con lámparas de pie que iluminen al techo, luego debes colocar una buena iluminación en la zona del comedor, y no te olvides de colocar alguna luz indirecta en la parte del televisor para evitar la fatiga visual. A ser posible, debes usar luz cálida, que ilumine bien pero que no deslumbre, todo ello con el fin de pasar el rato lo más relajado posible.
  • Adornos: evidentemente un salón no son solo muebles y lámparas, también tenemos que incluir una decoración personalizada que le dé carácter y que hable de nosotros, pero ¡ojo con atiborrar los muebles! Como suele pasar con el estilismo en ropa, en casa igualmente ‘menos es más’ y si ponemos muchos objetos juntos, al final no se aprecia ninguno. Asimismo, hay que incluir diferentes elementos para dar armonía, como jarrones, cajas, libros, etc.
  • Paredes: de un tiempo a esta parte se han convertido en un elemento más de decoración y puedes usarlas para exponer objetos o cuadros, así como para colocar marcos y hacer composiciones. Aunque tal y como hemos comentado en el punto anterior, cuidado con no sobrecargarlas…

La decoración de un salón además de bonita y reflejar nuestro gusto y nuestra personalidad, debe ser práctica y acogedora, debe estar dispuesta para que nos facilite el día a día y que favorezca nuestro relax y el de nuestros posibles invitados. Con un poco de gusto y con estas ideas podrás conseguir un salón ideal, y si no, siempre tienes la opción de acudir a los expertos para que te asesoren.