Ollé Bertrán

Qué son las Socimis y cómo están en la actualidad

Las Socimis o Sociedades Cotizadas Anónimas de Inversión en el Mercado Inmobiliario, son un vehículo de inversión muy de moda en nuestro país, que se aprobó en la ley 11/2009 y cuyo encaje legal no convenció y se volvió a modificar tres años después, con una última modificación que podemos encontrar en la ley 121/15.

El escenario donde se produjo la creación de las Socimis en España era en plena crisis del sector inmobiliario, con lo que se crearon facilidades e incentivos fiscales para su puesta en marcha, ya que en esos años nadie invertía en vivienda. Y se produjeron algunos cambios en los requisitos desde su primera aprobación, tales como:

  • El capital social mínimo para su creación se quedó en 5 millones (en vez de los 20 millones que se requerían al principio)
  • Las Socimis se podían crear con un solo activo
  • Están obligados a invertir en bolsa
  • Están obligados a repartir dividendos de al menos el 80% de las rentas
  • Se eliminaron los límites de endeudamiento de la sociedad.

Estas sociedades proceden de la versión americana de REIT (Real Estate Investment Trust) que es una inversión financiera que apareció en EEUU en la década de los 60 y que llegó a Europa para canalizar las inversiones inmobiliarias a través de las sociedades que cotizan en bolsa.  

La actividad principal de las Socimis es la compra, promoción y rehabilitación de activos urbanos (pisos, locales, centros comerciales, naves logísticas, etc.) para posteriormente alquilarlos o como participación en el capital de otra Socimi.

Los requisitos para crear una Socimi son:

  • Debe cotizar en un mercado regulado como el español o el europeo.
  • Debe realizar al menos una inversión del 80% de su activo en inmuebles urbanos, ofrecidos en alquileres o acciones conjuntas con otras SOCIMIs.
  • Tienen que tener un mínimo de 3 años de explotación en arrendamiento antes de poder ser vendidos, y de 7 años para desarrollos propios.
  • No hay un mínimo de inmuebles activos.
  • El capital social mínimo de la SOCIMI puede ser de unos 5 millones de euros.
  • Reparto de dividendos: 90% del beneficio bruto de explotación, 100% de los dividendos de otras SOCIMIs y 50% de las plusvalías de los inmuebles.
  • El free float o capital flotante mínimo será de dos millones o el 25 % del capital social.
  • Los resultados de las compañías deben presentar informes de cuentas cada 6 meses.

Todo esto conlleva que las Socimis sean una forma de inversión que requiere una gran transparencia. De hecho, es un producto que está funcionando con bastante éxito en España, ya que cuentan con todas estas ventajas:

  • Están obligados a crear una inversión con contratos largos, mínimo a cinco años.
  • Tributación en líneas generales en un régimen fiscal privilegiado tributando por el Impuesto sobre Sociedades a un 18 % sobre el resultado de la sociedad y sus ajustes.
  • Si más de la mitad del activo o inmueble son pisos en alquiler existe una bonificación del 20 % sobre las rentas generadas por las mismas.
  • Los socios tienen un tratamiento excelente: persona física: 0%, persona jurídica +/- 14%
  • Deducción por reinversión de plusvalías del 6% de las mismas sobre la cuota total.
  • Exención del Impuesto de Actos Jurídicos Documentados en operaciones de constitución, aportaciones que no conlleven dinero y ampliación de capital
  • Y están exentos de impuestos municipales y de plusvalía.

Las empresas ven en este tipo de inversión unas rentabilidades atractivas con unos resultados interesantes, y según los expertos, con la recuperación del mercado inmobiliario, este crecimiento se está llevando a cabo a un buen ritmo y las perspectivas se centran especialmente en el sector de la logística y de oficinas.

Ollé Bertrán

Comprar una casa rural para alquilar

El turismo rural se define como la práctica del turismo en un entorno campestre, a menudo alejado de los núcleos urbanos, ya sea un pueblo o zonas en las afueras de la ciudad.

Esta actividad comenzó a tener su auge en España allá por el 2001, donde se pasó de unas casi seis mil casas rurales existentes, a triplicar esa cifra en algo más que una década.

Pero para abrir una casa rural hay que seguir una serie de pasos:

  1. Analizar si la casa reúne las condiciones adecuadas para desarrollar esta actividad. Es decir, hay que hacer un estudio de viabilidad tanto técnico como económico y determinar cuestiones tales como, si es legal, el tipo de establecimiento, cuántas habitaciones puede tener, qué coste llevará la rehabilitación, etc.

Normalmente, cada comunidad tiene su propia normativa, y hay que informarse bien para dar respuesta a estas preguntas.

  • Decoración y estética: este tipo de alojamientos se diferencian de un hotel o de otros sitios porque la gente va buscando ciertas comodidades pero en un lugar rural. Lo mejor es respetar la estructura original de la casa, potenciando los elementos de construcción como la piedra o la madera y añadiendo elementos de decoración de casas antiguas, junto con materiales naturales como fibras vegetales, en definitiva, todo lo que sea acorde con estar en contacto con la naturaleza.
  • Trámites: en general, el proceso para que podamos poner en marcha nuestra casa rural está entre uno y dos años. Si se trata de una edificación menos se pedirá una licencia y si es una obra más grande habrá que pedir un proyecto visado al Colegio de Arquitectos. Luego hay que solicitar la licencia de apertura en el Ayuntamiento y pagar las tasas. Asimismo, hay que dar de alta fiscal a la vivienda con la categoría de Alojamiento Rural en Hacienda.

El hecho de comprar una casa rural para alquilarla supone una buena fuente de ingresos, ya que el turismo rural sigue siendo muy importante en nuestro país y hay muchísimas personas que eligen esta forma de alojamiento para pasar sus vacaciones, pero no todo son ventajas. Aquí enumeramos algunas de las preocupaciones que asaltan a los dueños de casas rurales:

  • Valoraciones: todos sabemos que estar expuestos en las redes sociales es muy positivo para ganar publicidad, pero no siempre hay comentarios positivos, y si por casualidad algún cliente pone alguna queja, esto influirá en las futuras reservas, con lo que podemos encontrar clientes que intentarán coaccionar al propietario para que les rebaje el precio o les dé algún día gratis a cambio de no poner una valoración negativa.
  • Aumento de precio de los suministros: la luz, el gas, el agua… son suministros cuyo precio aumenta de año en año, con lo que los propietarios también deben aumentar el precio del alquiler, sobre todo para compensar el gasto que hacen algunos inquilinos, muchas veces descompensado. Aquí, la solución podría pasar por buscar sistemas de control que regulen los gastos.
  • Estafas o timos: si los clientes deben tener cuidado con las estafas en Internet de portales que anuncian alojamientos que luego no existen, los propietarios tampoco están exentos de estas malas prácticas, como pagos con cheques sin fondo o con tarjetas robadas.
  • Reservas: ya hay propietarios que obligan a reservar por un cierto número de noches, ya que la mayoría reservan de sábado a domingo (es decir, una noche) cuando realmente están haciendo uso de la casa durante dos días y en fin de semana…
  • Cancelaciones: el hecho de que se pueda cancelar gratuitamente hasta 24 horas antes de la llegada, supone una ventaja para el cliente, pero no para el propietario, que se queda a última hora sin huéspedes y sin tiempo para poder ocupar la casa de nuevo. Esto podría evitarse, abonando un porcentaje de la reserva para que el dueño no pierda todo el dinero.

A pesar de todas estas cuestiones, comprar una casa rural para alquilarla sigue siendo una opción muy rentable, ya que, como hemos apuntado este turismo sigue en auge y además no es un turismo estacional, puesto que los clientes buscan una estancia en un entorno rústico y natural durante todo el año.

Ollé Bertrán

Propósitos para cuidar tu casa en 2019

Como todos los años, llega el momento de hacer propósitos, el dejar de fumar, apuntarse al gimnasio, etc., está muy bien, pero ¿qué pasa con nuestra casa? Aquí es donde pasamos la mayor parte del tiempo y además es nuestro refugio cuando por fin terminamos el día. Llegar a un hogar seguro y confortable nos da armonía y seguridad, aquí os damos algunos consejos para anticiparnos a cualquier eventualidad y tener una casa cuidada:

  • Electricidad: es uno de los temas más importantes a los que hay que prestar atención en una casa. Casi todo lo que usamos es eléctrico, electrodomésticos,  calefacción, aire acondicionado y por supuesto la luz. Pues bien, es recomendable revisar las instalaciones una vez al año para evitar algún cortocircuito que pueda provocar algo peor, así como revisar los electrodomésticos y tener siempre bombillas a mano por si se funde alguna.
  • Fontanería: en la misma línea que el apartado anterior, este punto también es fundamental. Hay que revisar las llaves de paso y las tuberías anualmente, comprobar que no hay fugas y revisar los grifos.
  • Calefacción: en este caso va a depender del tipo de calefacción que se tenga, pero no está de más revisar lo que tengamos en casa con la ayuda de un profesional.
  • Ventanas: es una de las cosas fundamentales en la casa, dan luz y permiten la ventilación, pero si no están en buenas condiciones pueden hacernos gastar mucho dinero en calefacción en invierno y en aire acondicionado en verano, con lo que deben ser herméticas y contar con un buen aislamiento. Asimismo, hay que comprobar los cierres y las persianas.
  • Luz solar: si tienes la suerte de tener luz natural en casa, debes saber que además del consiguiente ahorro en iluminación, también sirve como fuente de calor. Lo único que tienes que hacer es abrir las cortinas cuando el sol entre por la ventana y cerrarlas cuando se vaya, pero ojo, pon especial cuidado en si la luz del sol da directamente a algún mueble o tapicería porque en ese caso, podría estropearse.  
  • Jardines: si tenemos la suerte de tener jardín, tenemos que saber que también es nuestra responsabilidad mantenerlo en perfectas condiciones. Evitando que las plantas y/o los árboles puedan provocar que se dañe alguna parte de la casa o lo que es peor, de algún vecino. Hay que podar y mantener esta zona muy bien cuidada.
  • Puntos débiles: si vives en una casa independiente o chalet, es importante prestar atención a los techos (por las lluvias o nevadas) y a la chimenea.

Para todo esto que hemos comentado, lo mejor es contratar a un profesional que se encargue del mantenimiento del hogar, nos puede resultar más caro, pero a la larga, si no contamos con los servicios de un experto, puede que en caso de accidente, se agrave el problema. Una solución, podría ser, destinar un pequeño presupuesto anual para que nos realicen este tipo de actividades, así no tendremos que desembolsar el dinero de una vez.

Junto con los puntos enumerados anteriormente, hay otra serie de factores que igualmente influyen para conseguir que nuestra casa esté cuidada, y estos son:

  • Espacio: una casa con muchos muebles y donde no fluya el espacio, cuesta más trabajo de mantener. Deshazte de muebles inservibles y compra o reutiliza los que sean más prácticos, de este modo la casa se verá más amplia y luminosa.
  • Orden: es fundamental mantener el orden en una casa para que luzca cuidada. Desde la cocina o el baño hasta el dormitorio y sus armarios. Todo debe estar ordenado para que las cosas no se estropeen, sepamos donde están y donde colocar cada una. Para ello, sírvete de organizadores y diversas formas de almacenaje que existen.
  • Color: los colores claros dan mucha armonía a la casa y además son más fáciles de mantener. Aun así puedes valerte de telas y objetos que le den ese toque de color a las diferentes estancias.

Con estos aspectos básicos pero no por ello sin importancia, podremos mantener nuestra casa cuidada el año que viene y siempre…

Ollé Bertrán

Tendencias de decoración para 2019

Una vez que se acaban las Navidades y guardados todos los objetos y decoración típicos de estas fechas, uno de los propósitos de este año que comienza puede ser darle un aire nuevo a tu casa.

Para ello, vamos a dejar aquí algunas de las tendencias que van a llevarse en decoración de interiores para el año 2019 que está a la vuelta de la esquina…

  • Espacios abiertos: como viene siendo habitual, cada vez se lleva más lo de abrir la casa y no encajonar espacios. Esto supone que estas zonas se verán más iluminadas y todo fluirá de un modo más libre. En este punto, podemos hablar de una novedad, si ya tenemos el salón-comedor o la cocina-salón, ahora lo que se llevará será un dormitorio que se abre al baño, aquí el color sigue estando dominado por el blanco con acabados metálicos en los detalles en dorado y bronce.
  • Colores: en cuanto a colores, lo que se lleva es la armonía, teniendo en cuenta lo de abrir los espacios, es lógico que nos decantemos por colores neutros con alguna pincelada de color cálido como naranjas, tejas o burdeos. Y a la vez cuando disponemos de espacio, lo que se busca, es crear frescura y elegancia, con combinaciones de rojos, verdes y azules como colores más oscuros. Asimismo, atrévete con estampados grandes. Además en las estancias más grandes como el salón, puedes incluir acabados artesanos para el techo o las paredes y darle protagonismo a esa zona de la casa.
  • Naturaleza: la naturaleza sigue estando de moda, no solo a modo de plantas que den un aspecto muy natural a tu casa, sino con la incorporación de muebles y objetos fabricados en materiales y fibras naturales.
  • Madera: en consonancia con el punto anterior, la madera sigue reinando como elemento natural para introducirlo en casa, ya sea en forma de muebles, o decidiéndonos por ella para forrar el suelo o las paredes.
  • Mezcla de texturas: además de la madera, la tendencia es a mezclarla con otros materiales, como piedra y metal.

En los textiles, también veremos esta disposición a combinar tejidos para dar toques de color en la estancia. Asimismo, las alfombras siguen teniendo protagonismo y se llevan con más estampados haciendo que contrasten con la neutralidad de los colores, incluyendo en ellas la pincelada de tonos cálidos.

Con respecto a los estilos, este año hay suerte porque hay mucho donde elegir:

  • Nórdico: desde que descubrimos el estilo nórdico, no hemos parado de incorporarlo a nuestras casas, se trata de una tendencia práctica y luminosa, donde priman los colores claros y lo natural.
  • Minimalista: se sigue apostando por el menos es más, pero ojo, con una especial atención a los detalles y eliminando lo que no es necesario. Esto no significa que el espacio quede vacío, sino que lo que haya, sea original y esté bien colocado.
  • Estilo industrial: teniendo en cuenta que se llevan los espacios abiertos, esta tendencia es muy apta para este tipo de viviendas. Aunque pueda parecer un poco masculina, añadiéndole pequeños detalles, esta decoración queda muy elegante y estilosa.
  • Étnico o boho chic: tiene que ver con la tendencia a los materiales naturales y la mezcla de texturas para los textiles que hemos comentado. Con detalles étnicos y muebles en fibras naturales.
  • Japandi: esta tendencia es mezcla entre la nórdica con su calidez y la japonesa con su armonía. Una decoración sin lujo y con materiales naturales.
  • Wabi sabi: aquí sí encontramos estética japonesa, buscando la belleza en la imperfección tanto en las grietas como en las marcas que dejan el paso del tiempo en muebles y objetos.
  • Mediterránea: esta quizá sea la tendencia más ‘nuestra’, resaltando la piedra, la cal y la madera tan típicas de las casas mediterráneas.
  • Africana: vuelve a estar de moda con su naturaleza artística y espiritual y su decoración ecléctica.

Ya sabes, no te quedes atrás y empieza a adaptar tu casa al nuevo año que comienza…

Ollé Bertrán

Las ventajas de vender con un agente inmobiliario

Una vez que nos planteamos vender nuestra casa, normalmente creemos que se trata de una gestión fácil y que la podemos hacer nosotros mismos. Pero hay muchos factores que nos pueden hacer que el proceso se alargue y que nos agobiemos en el intento, para evitarnos problemas y facilitarnos la venta, lo mejor es contratar los servicios de un agente inmobiliario. A continuación enumeramos las ventajas que nos puede proporcionar contar con la ayuda de un profesional:

  1. Planificación: aunque hay un momento en el que decides que debes vender, todo esto lleva un proceso, y lo ideal es que nos pongamos en contacto con el asesor lo antes posible, de ese modo nos podrá diseñar un plan de venta que sea efectivo y teniendo en cuenta nuestras necesidades tanto de tiempo como financieras. Cuando las cosas se planifican, se puede actuar en el momento adecuado evitando decisiones malas y precipitadas.
  2. Evaluación: un buen agente inmobiliario, evaluará en primer lugar tus necesidades, pero también será objetivo a la hora de valorar tu casa, proponiendo un precio real que hará que la operación de la venta se efectúe en el menor tiempo posible.
  3. Información: un profesional conoce el mercado, con lo que podrá asesorarte tanto en el precio al que debes tasar tu casa para que sea atractiva para los compradores como para ofrecerte directamente algún interesado, ya que cuentan con una cartera de clientes y puede que haya alguno que busque lo que tú vendes.
  4. Filtro: si no quieres estar atendiendo el teléfono todo el día o apenas puedes gestionar las visitas porque no dispones de tiempo, contratando a un agente inmobiliario, podrás evitar todo esto, incluso no tendrás que atender a los curiosos que se acercan a tu casa solo para pasar el rato y sin intención de comprar. El asesor gestionará las llamadas y las visitas y sabrá evaluar quiénes son potenciales compradores.
  5. Papeleo: en una transacción de compra-venta hay muchos trámites administrativos que debemos llevar a cabo, la mayoría complicados para nosotros, con la ayuda del profesional inmobiliario, conseguiremos centralizar todas las gestiones y nos ahorraremos un proceso mayormente técnico y tedioso.
  6. Ahorro de tiempo y dinero: si piensas que contratar los servicios en una agencia inmobiliaria resulta más caro, te equivocas, independientemente de los honorarios que se lleve la agencia, ellos sacarán más beneficio a tu casa con una ganancia para ambas partes. Asimismo, y como comentábamos en el apartado anterior, también nos ahorran tiempo de trámites administrativos, llamadas y visitas.
  7. Rapidez: cuando dejas la venta de tu inmueble en manos de un profesional, la venta se efectúa más rápido, ya que disponen de distintos medios para ellos, desde su cartera de clientes, a los portales con los que cuentan para poder anunciarla.Todo ello hará que tu casa llegue a un número mayor de personas y que se venda antes.
  8. Recomendaciones: junto con todas las ventajas que hemos enumerado, el asesor conoce el momento preciso en el que se puede realizar la venta más efectiva y rápida, aquí entran en juego el punto 1 de la planificación, por eso es importante que lo hablemos con ellos cuanto antes y el punto 3 de la información porque saben cómo se mueve el mercado y cómo es más fácil vender en uno u otro momento.

Por todas estas razones, queda claro que cuando dejas la venta de tu inmueble en manos de un agente inmobiliario, en realidad salen ganando ambas partes. Con lo cual, no solo tú querrás venderla sino que ellos también serán los primeros interesados en que así sea. Conseguirán que tu vivienda sea atractiva a primera vista para que la transacción se efectúe lo antes posible.

Desde nuestra agencia inmobiliaria Ollé Bertrán, estaremos encantados de poder ayudarte si quieres vender tu casa. Contamos con los mejores profesionales para asesorarte desde el principio y durante todo el proceso.

No dudes en contactar con nosotros para cualquier duda que puedas tener, estamos aquí para ayudarte y asesorarte:  https://www.ollebertran.com/

Ollé Bertrán

Cómo preparar una vivienda para venderla

Aunque nos parezca fácil y una obviedad, una vivienda tiene que estar en perfectas condiciones si queremos que resulte atractiva para los futuros compradores y se venda rápido. Es decir, el éxito o el fracaso de su venta, dependen mucho de cómo y qué enseñes.

Como ya se sabe ‘la primera impresión es la que cuenta’ y eso también es aplicable cuando enseñamos un inmueble. Una de las cosas básicas que podemos aplicar cuando queremos preparar nuestra casa para venderla es lo que se denomina ‘Home Staging’ o lo que es lo mismo ‘puesta en escena de la casa’ para que consigamos que nuestra casa luzca su mejor aspecto y llegue de manera positiva a los futuros compradores. Estas son algunas reglas básicas del Home Staging:

  • Limpiar y ordenar: puede resultar obvio, pero es una de las reglas primordiales para enseñar una casa. La casa tiene que lucir pulcra y con todo en su sitio.
  • Despersonalización: no importa lo bonita que esté tu casa, la decoración que tengas siempre será “tu decoración” y no tiene porqué gustarle a todo el mundo. Por eso, lo ideal es mantener una casa neutra, que no tenga demasiados objetos personales. Del mismo modo, si tienes las paredes con colores especiales o decoración especial, lo mejor será que pintes de nuevo la casa y que lo hagas con colores claros.
  • Espacio: no importa lo pequeña que sea la casa, lo mejor es reorganizar el espacio, poner los menos muebles posibles pero adecuados, a ser posible que no parezcan viejos, y que la casa resulte desahogada y luminosa, para esto último, si no cuentas con luz natural tendrás que prestar atención a colocar una buena iluminación.
  • Reformar: este es otro punto clave a la hora de preparar un inmueble para su venta. Hay que plantearse cambiar cosas que no funcionen o estén deterioradas con el uso y sustituirlo por cosas nuevas. Hay que prestar especial atención al baño y la cocina, que son dos de las habitaciones en las que más se fija un comprador.

Aquí habrá que valorar si vamos a realizar pequeños cambios porque no disponemos de presupuesto, o por el contrario nos planteamos algo más, incluso hacer alguna obra. Ten en cuenta que la inversión que hagas se traducirá en un aumento de precio, además de que la casa resultará más atractiva y se venderá antes.

Como hemos visto, algo tan sencillo como preparar una casa para venderla puede resultar un proceso más largo y pesado de lo que creemos, si realmente queremos hacerlo bien y que la venta se haga lo más rápido posible, tenemos que plantearnos seriamente la idea de contratar los servicios de un profesional. Las ventajas de dejar tu casa en manos de un profesional son muchísimas, pero quizás las más importantes son éstas:

  1. Información: un agente inmobiliario conoce el mercado, sabe cómo sacarle partido a tu vivienda, ellos prepararán tu anuncio haciendo que sobresalga del resto, y lo que es mejor, cuentan con portales y redes sociales desde donde pueden dar a conocer tu vivienda y hacer que llegue a un mayor número de personas, con lo que aumentan las posibilidades de una venta segura y rápida.
  2. Negociación: evitarás perder el tiempo entre llamadas y visitas inoportunas de gente que igual ni siquiera está interesada en comprar. Tu asesor controlará a los posibles compradores y en el caso de que  haya alguna oferta, podrá ayudarte con la negociación, ellos establecerán contigo el margen y el límite en función del precio de venta y te asesorarán en las mejores ofertas para conseguir la venta.

Desde nuestra agencia inmobiliaria Ollé Bertrán, nos ofrecemos para preparar tu inmueble, contamos con los mejores profesionales para poder sacarle el mayor partido a tu inmueble y que la operación de compra-venta se efectúe lo antes posible, sin que tengas que preocuparte por nada.

Desde nuestra web https://www.ollebertran.com/, podrás contactar con nosotros para cualquier duda o consulta que puedas tener, estaremos encantados de atenderte.

Ollé Bertrán

Aciertos para decorar un salón ideal

El salón es una de las estancias más especiales de la casa, es el lugar donde probablemente nos reunamos para comer cuando disponemos de un salón-comedor, y también lo usamos para relajarnos y ver la televisión.

Evidentemente, dependiendo de cada vivienda, el salón tendrá unas dimensiones y unas características que lo harán único, así que dependerá mucho de eso y de nuestro estilo y gusto personal el hecho de decorarlo de una u otra manera.

No obstante, hay algunos trucos y consejos de interiorismo para que sacarle el mayor partido al salón, aquí van unos cuantos…

  • Pintura: Lo primero de todo es decidir si vamos a pintar todo el salón del mismo color, o si preferimos pintar según qué paredes en algún color diferente. Todo dependerá del tamaño, es decir, si cuentas con un salón pequeño, lo mejor es apostar por pintarlo todo de un solo color y neutro, a ser posible que se asemeje al color de la carpintería de las ventanas, ya que así conseguirás ‘ampliar’ el espacio. Si aun así, la monocromía te parece un poco aburrida para tu estilo, puedes poner algún color intenso como el gris oscuro, para combinarlos con colores más claros y con madera y harás que la estancia gane en calidez. El poner una pared de un color diferente, también te puede ayudar a separar ambientes, en el lado del color puedes colocar el comedor y dejar el resto de paredes más claras para el resto del salón.
  • Mobiliario: lo más importante a tener en cuenta en este punto es la proporción. Es fundamental medir el espacio, crea un plano en el que no falten las ventanas, los radiadores, enchufes, etc., porque todo es significativo a la hora de elegir los muebles y su colocación. El sofá suele ser la pieza central en un salón, con lo que además de comodidad, tendremos que hacernos con uno que sea proporcionado a la estancia y colocar el resto de los muebles sin obstaculizar zonas de paso ni ventanas. Otro factor importante es la funcionalidad, a veces nos centramos mucho en la estética y pasamos por alto que necesitaremos muebles útiles que nos faciliten el día a día en esta estancia como una mesa auxiliar, muebles para guardar las mantas o colocar libros, etc. La finalidad del mobiliario es que la distribución esté compensada y sea armónica.
  • Iluminación: independientemente de si cuentas con una casa que tenga una buena iluminación natural (que eso ya lo tienes ganado) has de pensar que no hay luz todo el día, y cuando cae la tarde, tu salón debe seguir siendo luminoso para las diferentes tareas que allí desempeñes. Lo esencial aquí es colocar las lámparas necesarias en el sitio adecuado. La zona de estar debe estar iluminada, preferiblemente con lámparas de pie que iluminen al techo, luego debes colocar una buena iluminación en la zona del comedor, y no te olvides de colocar alguna luz indirecta en la parte del televisor para evitar la fatiga visual. A ser posible, debes usar luz cálida, que ilumine bien pero que no deslumbre, todo ello con el fin de pasar el rato lo más relajado posible.
  • Adornos: evidentemente un salón no son solo muebles y lámparas, también tenemos que incluir una decoración personalizada que le dé carácter y que hable de nosotros, pero ¡ojo con atiborrar los muebles! Como suele pasar con el estilismo en ropa, en casa igualmente ‘menos es más’ y si ponemos muchos objetos juntos, al final no se aprecia ninguno. Asimismo, hay que incluir diferentes elementos para dar armonía, como jarrones, cajas, libros, etc.
  • Paredes: de un tiempo a esta parte se han convertido en un elemento más de decoración y puedes usarlas para exponer objetos o cuadros, así como para colocar marcos y hacer composiciones. Aunque tal y como hemos comentado en el punto anterior, cuidado con no sobrecargarlas…

La decoración de un salón además de bonita y reflejar nuestro gusto y nuestra personalidad, debe ser práctica y acogedora, debe estar dispuesta para que nos facilite el día a día y que favorezca nuestro relax y el de nuestros posibles invitados. Con un poco de gusto y con estas ideas podrás conseguir un salón ideal, y si no, siempre tienes la opción de acudir a los expertos para que te asesoren.

Ollé Bertrán

Cómo garantizar las obras que hacemos en casa

Cuando nos planteamos hacer reformas en casa, nos asalta esta pregunta, ya que reformar una casa no es igual que comprar un electrodoméstico, en el caso de que decidamos hacer reformas, debemos saber que se tiene que tener en cuenta cómo estaba la casa antes de la reforma, es decir, saber en qué condiciones iniciales se encuentra, para que en el caso de que haya algún problema después de las obras, podamos saber si es resultante de alguna consecuencia de las mismas.

Para empezar, lo fundamental es que encarguemos la reforma o la rehabilitación de nuestra vivienda a una empresa que esté debidamente acreditada, que nos realicen un proyecto adecuado a nuestras necesidades y cerrado (donde se detallen las obras que se incluyan partida por partida), que nos facilite un presupuesto lo más específico posible donde se especifique quién se hará cargo de los costes de las licencias y trámites, los equipos auxiliares, y también la gestión de la obra ante las administraciones, así como los materiales que se van a emplear, y las garantías a las que estén sujetas cada uno, y por supuesto tienen que emitirnos una factura final de todo lo que encarguemos.

Del mismo modo que la empresa debe ser profesional, también debe contar con personal cualificado, que estén autorizados para llevar a cabo los trabajos pertinentes.

Si aun así tenemos algún problema en el inmueble que surge a partir de las obras, hemos de saber que contamos con diferentes leyes en las que podemos encontrar las garantías que deben cumplirse cuando se reforma una vivienda.

  • Ley de Ordenación de la Edificación (LOE): que establece que en caso de que la reforma sea estructural o de una planta, se respetarán los mismos plazos que si fuera una edificación.
    • 1 año: para defectos en terminaciones y acabados.
    • 3 años: para defectos que dificulten o impidan la habitabilidad de la vivienda.
    • 10 años: para defectos que afecten a la estructura y estabilidad de la vivienda.  

Se dispone de un plazo de dos años desde que se descubra el desperfecto para pedir responsabilidades a la empresa constructora.

  • Código Civil: establece un período de diez años para todos los desperfectos que surjan de la construcción o reforma realizadas y hasta quince años en el caso de incumplimiento del  contrato o si las reformas no han cumplido las especificaciones del proyecto.
  • Ley General para la Defensa de los Consumidores: señala 6 meses de plazo como máximo con respecto a la prestación de servicios para reclamar algún ‘vicio oculto’.

No obstante, para que se aplique la ley es necesario contar con una factura, donde el periodo de garantía debe venir especificado, o en su defecto, debe aparecer en el presupuesto.

Hay que tener en cuenta que en el caso de la utilización de piezas nuevas, la garantía sería de dos años, y si son de segunda mano, el plazo se acortaría a un año, si bien en el supuesto de que sean de segunda mano, el cliente debe estar informado y dar su consentimiento de que se van a utilizar elementos de segunda mano.

En esta factura deben incluirse datos como:

  • CIF empresa o NIF si es autónomo.
  • Fecha, bien de la reforma o bien del cobro de la misma. 
  • Trabajos realizados, cuanto más detallado, mejor.
  • Desglosar el precio final incluyendo por separado el neto y el IVA
  • Firmado o sellado por la empresa

En caso de no contar con ninguna factura, se aplicarán las leyes que hemos mencionado anteriormente.

En definitiva, si nos encontramos con algún problema cuando reformemos nuestra casa hay que mirar en primer lugar la fecha de la obra porque puede que el constructor ya no sea responsable de esos defectos y ver los plazos que marcan las leyes mencionadas.

Después habrá que consultar a un experto, que nos redacte un informe en el que se especifique el problema, las causas y las responsabilidades, junto con una cuantificación de los daños y el precio de la posible reparación.

Una vez con este informe, nos pondremos en contacto con la empresa constructora. Si se presenta la reclamación por escrito, tiene la obligación de responder antes de un mes o en caso contrario, podremos acudir a Consumo y si la respuesta es negativa, podremos plantearnos emprender acciones legales.

Asimismo, siempre es aconsejable contar con un seguro de hogar que pueda ayudarnos a solventar cualquier problema que pueda surgir en nuestra vivienda.

Ollé Bertrán

Ideas y ventajas de tener un vestidor en casa

A todos nos gusta la idea de tener un vestidor en casa, y aunque pensemos que esto está pensado para grandes viviendas, también hay muchas ideas para poder disfrutar de un vestidor con espacio más reducido.

El caso es que tener un sitio bien un espacio en una habitación o bien una habitación completa (si eres más afortunada o afortunado) no es solo para hacernos sentir más modernos, un vestidor hace que no tengas que dejar la ropa repartida por toda la casa y que ganes en comodidad y en tiempo, tenerlo todo a mano y a la vista supone un gran ahorro a la hora del tan temido ‘qué me pongo’ de todos los días. Aquí os proponemos algunas ideas para montar vuestro vestidor:

Para empezar has de saber que existen una gran variedad de tiendas tanto grandes almacenes como pequeños comercios que fabrican y venden vestidores.

En el caso de los grandes almacenes tienes una serie de ventajas tales como:

  • Fabricación en serie: al ser fabricación en serie tendrás la opción de encontrar alguno que se adapte a tu espacio entre la oferta disponible.
  • Económicos: precisamente porque hay más oferta salen más baratos.
  • Abiertos o cerrados: tienes la posibilidad de comprarlo con o sin puertas, teniendo en cuenta que eso aumentará el precio final.

Por otro lado, siempre tienes la opción de elegir unos armarios a medida, que se adecúen a tu estilo y a tus necesidades, con este tipo de vestidores tendrás estas ventajas:

  • Mejor aprovechamiento del espacio: adaptándose al espacio que haya a la perfección y no desaprovechando huecos.
  • Adaptación a tus gustos: los vestidores estándar son eso, estándar y vienen de una forma y unos colores muy concretos, que en el caso de ser un poco creativa o simplemente tener un gusto muy específico, no cuadran con nuestro estilo.
  • Personalizado: en la línea del gusto, podemos personalizar el vestidor de manera que tengamos cabida para lo que realmente necesitamos y vayamos a utilizar, de nada te sirve tener una percha para corbatas incorporada si no las usas…
  • Abiertos o cerrados: puedes dejar la ropa a la vista o por el contrario ponerle puertas, que vayan en consonancia con el estilo que quieres y de igual forma personalizados.
  • Adaptado a tu presupuesto: normalmente los muebles a medida suelen ser más caros, pero si acudes a un profesional y pides información, seguro que encuentra la forma de fabricarte un vestidor a medida dentro de tu presupuesto.

Una vez tengas claro esto, solo queda que organices tu ropa y seas capaz de buscarle los elementos de organización y almacenaje de acuerdo a tus necesidades, aunque hay elementos generales tales como:

  • Percheros: para colgar vestidos, abrigos, chaquetas, etc. También puedes colocar fundas para mientras no uses la ropa que se conserve mejor.
  • Cajoneras: imprescindibles para almacenar todas las cosas pequeñas, como por ejemplo, la ropa interior. Asimismo puedes poner cestas en los cajones para los pañuelos, cinturones, etc.
  • Pantaloneros: son muy útiles para colgar los pantalones y dejarás más espacio en las perchas para otras cosas.
  • Zapateros: puedes guardarlos en cajas o poner directamente un zapatero, dependiendo del espacio que tengas, los hay colgantes para ponerlos directamente en la pared…
  • Estantes: la parte de arriba de los armarios puede ser muy útil para colocar cajas y guardar cosas que no usemos habitualmente y a la vez son un espacio añadido.
  • Colgadores: puedes incluir todo tipo de perchas que faciliten el orden, como colgadores para pañuelos, con perchas múltiples para colgar los collares, corbatas, etc.
  • Iluminación integrada: si añades una iluminación integrada a tus armarios, lucirá mucho más bonito y te resultará más fácil aún encontrar todo lo que necesites.

Como hemos comentado, y aunque sea lo ideal, no necesitas una habitación completa para montar un vestidor, se puede dividir la estancia para que puedas crear el ambientes para el dormitorio y para el vestidor en un mismo espacio y puedes verlo todo a primera vista para poder elegir la ropa y los complementos en el menor tiempo posible, al mismo tiempo tanto un vestidor abierto como cerrado, estando en orden ayudarán a mantener y proteger la ropa en perfecto estado durante más tiempo.

Ollé Bertrán

Cómo se hace la tasación de una vivienda

La tasación de una vivienda por una empresa especializada, supone un valor añadido a la hora de vender o comprar una vivienda.

Frente a valores emocionales o el desconocimiento por parte del vendedor o del comprador cuando se decide poner un precio a un inmueble, las entidades bancarias necesitan saber el valor objetivo del mismo, por lo tanto se pide una tasación oficial con finalidad hipotecaria y que garantiza el valor de esa casa en un momento determinado.

Una tasación con finalidad hipotecaria se regula a través del Banco de España y se calcula empleando varios parámetros variables, dependiendo de la zona, la ubicación, los servicios que ofrece, la superficie del inmueble, etc. Esta tasación le sirve a los bancos para garantizar que la vivienda tiene el valor suficiente para que en caso de impago se pueda recuperar el valor con una hipoteca. Es importante saber que los bancos no suelen financiar todo el valor de tasación sino que normalmente llegan al 80% del valor de tasación de la vivienda.

La tasación es importante para saber cuál es el precio real del inmueble que quieres comprar, y aunque estés en tu derecho de comprar una vivienda por encima de su valor de tasación, este baremo sirve para negociar con el vendedor, y siempre que tengas en cuenta que el banco te aportará el 80% de esa cantidad y no del total, nada impide comprar un inmueble sobrevalorado.

Ahora que sabemos la importancia de la tasación, vamos a describir el proceso para conocer qué pasos has de seguir:

  1. Pedir la tasación a una persona experta (arquitectos, arquitectos técnicos o ingenieros) y si es una tasación hipotecaria debe hacerse mediante una sociedad homologada por el Banco de España.
  2. El tasador pide una nota simple al Registro de la Propiedad para comprobar que los datos que tienen son ciertos. Asimismo se le pide una copia de la escritura de la vivienda y se cotejan estos datos con los del Catastro del Ayuntamiento correspondiente.
  3. El tasador acude a la vivienda y comprueba lo siguiente:
    1. Estado del edificio (tanto si está rehabilitado o no, y en caso de que sí, si tiene hecha la inspección técnica –ITE-) el aspecto de la fachada, de los balcones, ventanas, etc.
    1. Ubicación: aquí también se tiene en cuenta los servicios con los que cuenta la zona (parques, colegios, etc.)
    1. Superficie: no solo cuentan los metros cuadrados, sino como veremos en otra de las características también la distribución.
    1. Iluminación: tiene más valor un piso con buena luz natural que uno de interior por razones obvias.
    1. Distribución: parece algo obvio, pero un piso pequeño puede estar muy bien aprovechado en cuanto a espacio y viceversa.
    1. Ascensor: es un aspecto importante a tener en cuenta.
    1. Eficiencia energética: si tiene buenas ventanas y cuenta con elementos que contribuyan a una mejor eficiencia energética.
  4. Una vez revisado todo esto, el tasador emite un informe donde aparece lo siguiente:
    1. Normativa de la tasación
    1. Datos administrativos: de la persona que lo solicita, del propietario y del banco.
    1. Referencia catastral
    1. Cuadro de superficies: donde aparece la superficie útil, la construida incluyendo parte proporcional de zonas comunes.
    1. Métodos y costes: se calcula cuánto costaría volver a construir esa casa en ese lugar y por comparación se compara con las viviendas de la zona (este es el método que se utiliza para viviendas ya construidas y desocupadas)
    1. Valor de tasación
    1. Valores: dependiendo de la funcionalidad de la tasación pueden salir otros datos como el valor residual o el valor de mercado.
    1. Condicionantes: aquí se especifican los avisos que el tasador requiera oportunos, por ejemplo una caída o subida de los precios en la zona por algún motivo.

El precio de tasación de una vivienda ronda los 400€ aproximadamente, pero lo mejor es pedir presupuestos a varias empresas ya que puede variar considerablemente.

Otro dato importante es que debido a que el mercado inmobiliario se mueve constantemente, las tasaciones suelen caducar a los seis meses. Por lo que es mejor realizarla en el momento más cercano a la compra-venta del inmueble.

No obstante, para esta y para otras muchas más informaciones, se puede acudir a una agencia inmobiliaria, ya que están familiarizados con todos los procesos necesarios para cualquier tipo de transacción. Desde Ollé Bertrán, nos ofrecemos a resolver cualquier duda que pueda tener tanto para la compra como para la venta de su inmueble.