Ollé Bertrán

Cómo elegir la pintura de tu casa para acertar

Cuando nos decidimos a pintar nuestra casa siempre nos surge la duda ¿todo en blanco? ¿nos arriesgamos con algún color potente? ¿usamos algún tono neutro? Todo esto va a depender mucho tanto del tipo de vivienda que tengamos, como del tamaño de las habitaciones, si el espacio cuenta o no con luz natural, y por supuesto hay que pensar en la decoración, pero siempre hay algunas pautas generales que deberíamos seguir para que lo que pintemos nos guste y no tengamos que plantearnos volver a pintar al año siguiente…

Antes de pintar:

  • Preparar superficie: hay que preparar las paredes quitando todas las imperfecciones y dejándolas lo más finas y lisas posible para que el producto cubra bien.
  • Productos de calidad: es importante que usemos productos de calidad, que sean apropiados tanto para la superficie como para el espacio.

Para elegir la pintura:

  • Colores: existe una gama cromática increíble, desde tonos neutros a fluorescentes, pero ¡ojo! hay que tener en cuenta ciertas cosas para no equivocarte con el color:
    • Muestrario: es una manera de que veamos el color, sin embargo el color en papel no suele ser fiable, ya que una vez en la pared y dependiendo del espacio y de la luz puede variar poco o mucho.
    • Aplicaciones: también existen aplicaciones online para ver cómo puede quedar el color en una estancia, aunque al igual que con el papel no se ajusta a la realidad al cien por cien.
    • Prueba: la mejor opción para comprobar que el color que nos gusta es el que queda en la pared, es pintar una zona de la habitación. Hay que observarlo a diferentes horas del día para ver cómo queda según la luz que recibe y si queda a tu gusto.
    • Combinar colores: puede parecer tarea fácil, pero tiene su técnica, si no tienes claro cómo combinarlos no abuses de poner muchos en las diferentes estancias porque restará armonía a la casa, asimismo si lo que quieres es combinarlos en la misma habitación no uses más de tres donde un color sea el dominante, otro secundario y otro final que se usará para dar las notas de color.
  • Acabados: pueden ser mates o satinados, la primera cubre más y se necesitan menos capas para cubrir la superficie, por el contrario las satinadas suelen tener un poco de brillo y resisten más.
  • Decoración: si tienes muebles especiales y muy coloridos, es mejor que pintes las paredes con colores neutros y le dejes el protagonismo al mobiliario, por el contrario, si tienes muebles neutros o claros, puedes darle a la pared ese toque de color para que destaque.

Otros trucos a tener en cuenta:

  • Para agrandar un espacio: basta con pintar el techo más claro que las paredes.
  • Para ensanchar un espacio: hay que pintar las paredes del fondo más oscuras que las laterales. 
  • Integrar: también puedes integrar librerías o armarios de obra pintándolos  del mismo color que las paredes.

No obstante, cuando pintamos nuestra casa, debemos tener en mente qué es lo que queremos transmitir y cómo queremos sentirnos en cada estancia, ya que en función de eso nos decantaremos por unos colores u otros, teniendo en cuenta que los colores neutros y suaves te dan paz y serenidad y que los colores vivos e intensos son para sentirte con energía.

Lo más importante a tener en cuenta cuando decidas pintar es no regirte por las modas, y pensar en conjunto, ver el espacio disponible, la luz que hay en cada habitación y combinarlo con los muebles y la decoración, buscar la armonía y como siempre, dejarte asesorar por los expertos a la hora de elegir el tipo de pintura y el acabado.