Ollé Bertrán

Cómo se hace la tasación de una vivienda

La tasación de una vivienda por una empresa especializada, supone un valor añadido a la hora de vender o comprar una vivienda.

Frente a valores emocionales o el desconocimiento por parte del vendedor o del comprador cuando se decide poner un precio a un inmueble, las entidades bancarias necesitan saber el valor objetivo del mismo, por lo tanto se pide una tasación oficial con finalidad hipotecaria y que garantiza el valor de esa casa en un momento determinado.

Una tasación con finalidad hipotecaria se regula a través del Banco de España y se calcula empleando varios parámetros variables, dependiendo de la zona, la ubicación, los servicios que ofrece, la superficie del inmueble, etc. Esta tasación le sirve a los bancos para garantizar que la vivienda tiene el valor suficiente para que en caso de impago se pueda recuperar el valor con una hipoteca. Es importante saber que los bancos no suelen financiar todo el valor de tasación sino que normalmente llegan al 80% del valor de tasación de la vivienda.

La tasación es importante para saber cuál es el precio real del inmueble que quieres comprar, y aunque estés en tu derecho de comprar una vivienda por encima de su valor de tasación, este baremo sirve para negociar con el vendedor, y siempre que tengas en cuenta que el banco te aportará el 80% de esa cantidad y no del total, nada impide comprar un inmueble sobrevalorado.

Ahora que sabemos la importancia de la tasación, vamos a describir el proceso para conocer qué pasos has de seguir:

  1. Pedir la tasación a una persona experta (arquitectos, arquitectos técnicos o ingenieros) y si es una tasación hipotecaria debe hacerse mediante una sociedad homologada por el Banco de España.
  2. El tasador pide una nota simple al Registro de la Propiedad para comprobar que los datos que tienen son ciertos. Asimismo se le pide una copia de la escritura de la vivienda y se cotejan estos datos con los del Catastro del Ayuntamiento correspondiente.
  3. El tasador acude a la vivienda y comprueba lo siguiente:
    1. Estado del edificio (tanto si está rehabilitado o no, y en caso de que sí, si tiene hecha la inspección técnica –ITE-) el aspecto de la fachada, de los balcones, ventanas, etc.
    1. Ubicación: aquí también se tiene en cuenta los servicios con los que cuenta la zona (parques, colegios, etc.)
    1. Superficie: no solo cuentan los metros cuadrados, sino como veremos en otra de las características también la distribución.
    1. Iluminación: tiene más valor un piso con buena luz natural que uno de interior por razones obvias.
    1. Distribución: parece algo obvio, pero un piso pequeño puede estar muy bien aprovechado en cuanto a espacio y viceversa.
    1. Ascensor: es un aspecto importante a tener en cuenta.
    1. Eficiencia energética: si tiene buenas ventanas y cuenta con elementos que contribuyan a una mejor eficiencia energética.
  4. Una vez revisado todo esto, el tasador emite un informe donde aparece lo siguiente:
    1. Normativa de la tasación
    1. Datos administrativos: de la persona que lo solicita, del propietario y del banco.
    1. Referencia catastral
    1. Cuadro de superficies: donde aparece la superficie útil, la construida incluyendo parte proporcional de zonas comunes.
    1. Métodos y costes: se calcula cuánto costaría volver a construir esa casa en ese lugar y por comparación se compara con las viviendas de la zona (este es el método que se utiliza para viviendas ya construidas y desocupadas)
    1. Valor de tasación
    1. Valores: dependiendo de la funcionalidad de la tasación pueden salir otros datos como el valor residual o el valor de mercado.
    1. Condicionantes: aquí se especifican los avisos que el tasador requiera oportunos, por ejemplo una caída o subida de los precios en la zona por algún motivo.

El precio de tasación de una vivienda ronda los 400€ aproximadamente, pero lo mejor es pedir presupuestos a varias empresas ya que puede variar considerablemente.

Otro dato importante es que debido a que el mercado inmobiliario se mueve constantemente, las tasaciones suelen caducar a los seis meses. Por lo que es mejor realizarla en el momento más cercano a la compra-venta del inmueble.

No obstante, para esta y para otras muchas más informaciones, se puede acudir a una agencia inmobiliaria, ya que están familiarizados con todos los procesos necesarios para cualquier tipo de transacción. Desde Ollé Bertrán, nos ofrecemos a resolver cualquier duda que pueda tener tanto para la compra como para la venta de su inmueble.