Ollé Bertrán

Derechos y obligaciones para el alquiler de un estudiante

Con el inicio de curso, muchos son los estudiantes que se desplazan a capitales u otras ciudades para cursar sus estudios. Dentro de la oferta que encuentran para alojarse en otro sitio están las residencias, pero la gran mayoría suele optar por el alquiler. Pues bien, es importante saber que cuando alquilas un piso o una habitación tienes una serie de derechos pero también unas obligaciones que conviene  conocer.

Estos son los derechos que tiene un estudiante a la hora de alquilar:

  • Negociar la renta del alquiler y la duración del contrato: parece algo obvio, pero es muy importante aclarar estos temas desde el principio, tanto si se alquila una habitación, en cuyo caso habrá que especificar cuál es la estancia elegida, como si es el piso completo, hay que negociar la renta y la forma de pago, así como la duración del contrato, teniendo en cuenta que éste puede ser prorrogable anualmente durante tres años si así lo desea el inquilino. Salvo en caso de que el propietario (o familiar de primer grado o cónyuge) necesite el inmueble para vivir en él permanentemente. Por otro lado, el inquilino podrá finalizar el contrato si han pasado al menos 6 meses desde el inicio: esto solo puede hacerse si se notifica al menos con 30 días de antelación. 
  • Adquisición preferente de la vivienda: si el propietario decide vender, el inquilino tendrá preferencia en caso de querer comprarla.
  • Recuperación de la fianza: si no hay daños en el apartamento ni queda ninguna cuota pendiente.
  • Reparaciones en la vivienda: el casero deberá reparar todo lo que conlleve la conservación óptima de la vivienda pero no del uso diario o inapropiado por parte del inquilino.
  • Denunciar la entrada del casero sin permiso: una vez alquilado, el casero no podrá entrar en la vivienda sin previo permiso del inquilino.

Y estas son las obligaciones:

  • Fianza: el inquilino tendrá que pagar una fianza que será de 1 a 3 cuotas (según estipulen en el contrato) más del alquiler con el fin de que el propietario tenga más seguridad ante un posible impago o deterioro de la vivienda.
  • Contrato: el inquilino no podrá subarrendar ni la vivienda ni ninguna habitación.
  • Renta: el inquilino se compromete a pagar un alquiler mensual, en el modo en que estipulen en el contrato, ya sea en metálico o mediante transferencia, que como norma general se suele pagar en los 7 primeros días de cada mes.
  • Vivienda: el inquilino debe dejar la vivienda en las mismas condiciones en las que la alquiló, de lo contrario, el propietario tendrá derecho a no devolverle la fianza (como hemos visto anteriormente). Asimismo, el inquilino deberá desalojar la vivienda en caso de impago.
  • Reparaciones: el inquilino debe informar de todas las reparaciones que sean necesarias para el correcto funcionamiento de la casa y conservar la habitabilidad de la vivienda. En este caso, el inquilino sí tendrá que permitir la entrada tanto al propietario como a las personas que tengan que realizar las reparaciones o reformas pertinentes.
  • Obras: el inquilino no puede realizar ninguna obra en la vivienda.
  • Actividades: para garantizar el buen uso del inmueble está prohibido realizar actividades peligrosas, ilegales o molestas para cualquier vecino.

Estos son los derechos y obligaciones generales, lo fundamental es firmar un contrato de arrendamiento para que queden claros todos los términos para ambas partes, es recomendable que se haga con algún profesional, ya que hay muchos aspectos que no están enumerados aquí pero que son importantes, por ejemplo, si se puede tener mascota, o si tiene pensado alquilar más habitaciones a otras personas, etc., todas estas cuestiones deberían quedar especificadas en el contrato.

Para que todo esto se lleve a cabo de una manera rápida, eficaz y no haya lugar a error, lo mejor es acudir a los profesionales inmobiliarios, ya que ellos conocen todos estos procedimientos y pueden ayudarnos a que tanto el contrato como la estancia en alquiler sea algo fácil para el propietario y para el estudiante que alquila. Ellos pueden asesorarnos para que elijamos la casa que mejor nos convenga según nuestras necesidades y pueden aclarar todas las dudas que puedan surgirnos antes de firmar el contrato.