Ollé Bertrán

Los garajes comunitarios deberán instalar puntos de recarga para coches eléctricos

La Comisión Europea acaba de anunciar en uno de sus proyectos la idea de obligar a instalar varios puntos de recarga vehicular en todas las zonas con edificios y garajes, con el objetivo de impulsar la energía limpia en el  continente. Dicen que el tiempo máximo que darán para ejecución de este plan será hasta el primer mes de 2021. Sin embargo, a pesar de que la fecha límite se estima para ese año, todavía la directiva no ha sido anunciada y el programa europeo tiene la posibilidad de establecer medidas hasta el 2030, por lo que no queda claro el plazo exacto por los momentos.

Los garajes comunitarios tendrán tarde o temprano que acoplarse a esta nueva norma de ser impuesta. La adaptación estructural que debe realizarse para integrar con mayor eficacia estas fuentes de energía de los coches eléctricos parece que no será tan sencilla como muchos piensan.

Jordi Marrot, miembro de la unidad de rehabilitación del Col·legi d’Aparelladors de Barcelona (CATEEB), señala que el mercado no está enfocándose en la construcción de puntos de carga, y que las obras nuevas de este tipo carecen de promoción en el medio. Insinúa, además, que de momento la medida de la Comisión Europea no es valiente, que sus objetivos son “inviables” y que el coche eléctrico no se hará de un espacio sin propuestas más detalladas. Sin embargo, sostiene que a medio plazo el sector profesional del área puede desarrollarse, y que a pesar de que hay instaladores de energía solar y técnicos, de momento no es suficiente, aunque confía en que la demanda seguramente aumentará con los años.

Aun así, los puntos de recarga para los coches eléctricos no son desconocidos por la industria, y lo demuestra el hecho de que existen algunas compañías dedicadas exclusivamente a su construcción, que entienden la variedad de formas en que puede ejecutarse estas obras y los trámites que implican. Por ejemplo la empresa AparCar (Aparca y Carga), especialistas en parkings comunitarios, se enfoca en la instalación de puntos de carga para coches en zonas de parking. Su director general, Miquel Castro, explica que los cables necesarios se instalan sin complicaciones y que los puntos se encuentran a disposición de los vecinos, tanto en términos económicos como geográficos. Indica que el ahorro monetario de un conductor de coche eléctrico es de un 40% en este tipo de instalaciones que difieren de las individuales.

Roger Bancells, arquitecto técnico, explica que luego de que el Código Técnico de Edificación se aprobara en 2006, la instalación eléctrica ha sido muchísimo más simple para la industria en general, pues se ha centralizado. Aseguró también, en referencia al coste posible que esto representa a los vecinos que harán uso del servicio o no, que si la finca es muy antigua son idóneas las medidas comunitarias financiadas entre todos los vecinos; esto último es importante considerando que, dependiendo de cómo se lleve a cabo la construcción de estos puntos, las comunidades podrán estar más o menos involucradas económicamente.

Es posible que las medidas públicas que vienen implementando en comunidades como Cataluña jueguen a favor de las propuestas de la Comisión Europea para la instalación eléctrica. La Generalitat lleva ejecutando un plan infraestructural para la recarga de vehículos eléctricos, que comprende entre 2016 y 2019. El gobierno catalán piensa que ya en 2019 habrán cerca de 25.000 enchufes.