Ollé Bertrán

Qué son las Socimis y cómo están en la actualidad

Las Socimis o Sociedades Cotizadas Anónimas de Inversión en el Mercado Inmobiliario, son un vehículo de inversión muy de moda en nuestro país, que se aprobó en la ley 11/2009 y cuyo encaje legal no convenció y se volvió a modificar tres años después, con una última modificación que podemos encontrar en la ley 121/15.

El escenario donde se produjo la creación de las Socimis en España era en plena crisis del sector inmobiliario, con lo que se crearon facilidades e incentivos fiscales para su puesta en marcha, ya que en esos años nadie invertía en vivienda. Y se produjeron algunos cambios en los requisitos desde su primera aprobación, tales como:

  • El capital social mínimo para su creación se quedó en 5 millones (en vez de los 20 millones que se requerían al principio)
  • Las Socimis se podían crear con un solo activo
  • Están obligados a invertir en bolsa
  • Están obligados a repartir dividendos de al menos el 80% de las rentas
  • Se eliminaron los límites de endeudamiento de la sociedad.

Estas sociedades proceden de la versión americana de REIT (Real Estate Investment Trust) que es una inversión financiera que apareció en EEUU en la década de los 60 y que llegó a Europa para canalizar las inversiones inmobiliarias a través de las sociedades que cotizan en bolsa.  

La actividad principal de las Socimis es la compra, promoción y rehabilitación de activos urbanos (pisos, locales, centros comerciales, naves logísticas, etc.) para posteriormente alquilarlos o como participación en el capital de otra Socimi.

Los requisitos para crear una Socimi son:

  • Debe cotizar en un mercado regulado como el español o el europeo.
  • Debe realizar al menos una inversión del 80% de su activo en inmuebles urbanos, ofrecidos en alquileres o acciones conjuntas con otras SOCIMIs.
  • Tienen que tener un mínimo de 3 años de explotación en arrendamiento antes de poder ser vendidos, y de 7 años para desarrollos propios.
  • No hay un mínimo de inmuebles activos.
  • El capital social mínimo de la SOCIMI puede ser de unos 5 millones de euros.
  • Reparto de dividendos: 90% del beneficio bruto de explotación, 100% de los dividendos de otras SOCIMIs y 50% de las plusvalías de los inmuebles.
  • El free float o capital flotante mínimo será de dos millones o el 25 % del capital social.
  • Los resultados de las compañías deben presentar informes de cuentas cada 6 meses.

Todo esto conlleva que las Socimis sean una forma de inversión que requiere una gran transparencia. De hecho, es un producto que está funcionando con bastante éxito en España, ya que cuentan con todas estas ventajas:

  • Están obligados a crear una inversión con contratos largos, mínimo a cinco años.
  • Tributación en líneas generales en un régimen fiscal privilegiado tributando por el Impuesto sobre Sociedades a un 18 % sobre el resultado de la sociedad y sus ajustes.
  • Si más de la mitad del activo o inmueble son pisos en alquiler existe una bonificación del 20 % sobre las rentas generadas por las mismas.
  • Los socios tienen un tratamiento excelente: persona física: 0%, persona jurídica +/- 14%
  • Deducción por reinversión de plusvalías del 6% de las mismas sobre la cuota total.
  • Exención del Impuesto de Actos Jurídicos Documentados en operaciones de constitución, aportaciones que no conlleven dinero y ampliación de capital
  • Y están exentos de impuestos municipales y de plusvalía.

Las empresas ven en este tipo de inversión unas rentabilidades atractivas con unos resultados interesantes, y según los expertos, con la recuperación del mercado inmobiliario, este crecimiento se está llevando a cabo a un buen ritmo y las perspectivas se centran especialmente en el sector de la logística y de oficinas.