Ollé Bertrán

Renta 2019: deducción por vivienda habitual

Todos los contribuyentes que adquirieron su vivienda antes del 1 de enero de 2013 están a tiempo de aprovechar la reducción por vivienda habitual que aprobó el Gobierno.

Los contribuyentes que la adquiriesen antes pueden seguir beneficiándose de estas deducciones en las mismas condiciones si siguen pagando el inmueble, con las cuantías desglosadas en dos tramos: uno estatal y otro autonómico.

Para aplicarse esta deducción en la declaración de la renta, es necesario que la adquisición de la vivienda se haya realizado mediante financiación ajena, es decir, mediante un crédito hipotecario.

Para poder beneficiarse de esta deducción hay que tener claro cuál es el concepto de adquisición de una vivienda habitual, que a efectos de deducción, es la adquisición en sentido jurídico de derecho de propiedad o pleno dominio de la misma, aunque este sea compartido, siendo indiferente el negocio jurídico que la origine.

Esta es una de las deducciones más ventajosas puesto que el contribuyente puede desgravarse hasta un 15% de un importe máximo de 9.040 euros. Esto supone que quien tenga una hipoteca, puede llegar a reportarle una cantidad de hasta 1.365 euros si ha llegado al máximo, y aquí no solo se incluye el capital, sino también los intereses, y los seguros que se contrataron para la concesión del préstamo.

En el caso de que las parejas presenten la declaración de forma individual lo máximo que podrán desgravarse es un 0.15% de un máximo de hasta 9.040 euros cada uno.

Por otro lado, hay otra modalidad de reducción que es para el concepto de rehabilitación de vivienda. Donde podrán acogerse a la desgravación quienes hayan destinado cantidades por obras de rehabilitación o ampliación de la vivienda habitual o por obras e instalaciones de adecuación de la vivienda habitual a personas con discapacidad, siempre que estas obras hayan finalizado antes del 1 de enero de 2017.

En este caso la reducción que se puede obtener es de un 15% de un máximo de 9.040 euros, siendo una parte del impuesto de carácter estatal y otra autónomo.

Igualmente, hay deducciones para el alquiler de vivienda habitual, aunque esto depende de cada Comunidad Autónoma. La mayoría, cuenta con una reducción del IRPF para el alquiler de la vivienda y la mayoría ofrece ventajas para los jóvenes, personas con discapacidad y mayores con una determinada renta.

En concreto en Cataluña, hay disponible una deducción autonómica para arrendatarios por el alquiler de vivienda habitual de un 10%, con un límite máximo de 300 euros anuales (o de 600 euros anuales en caso de familia numerosa), aunque para ello hay que cumplir los siguientes requisitos:

  • El inquilino debe ser menor de 32 años y cobrar menos de 20.000 euros anuales (o 30.000 en caso de tributación conjunta).
  • Debe haber estado en paro al menos 183 días o más durante el año 2018
  • Debe tener un grado de discapacidad de un 65%
  • Debe ser viudo o viuda y tener 65 años o más.
  • Además el pago del alquiler debe suponer más del 10% del salario del contribuyente.

Pero no solo el arrendatario puede disfrutar de la deducción, el arrendador puede deducirse de hasta un 60% de los rendimientos del alquiler y esta deducción se calcula sobre el rendimiento neto positivo que haya obtenido del alquiler de una vivienda, independientemente de la edad de los arrendatarios.

Para poder beneficiarse de esta reducción, el inmueble arrendado debe utilizarse como vivienda del arrendatario y es necesario que las rentas obtenidas tributen como rendimientos del capital inmobiliario y no como actividad económica.

Pero ojo, hay casos en los que el arrendador puede perder el derecho a la reducción, por ejemplo, si el contribuyente no incluye los ingresos y gastos obtenidos por el alquiler de vivienda en su declaración del IRPF.

En el caso de que tengas dudas tanto como comprador o vendedor, como arrendador o arrendatario, lo mejor es ponerse en manos de algún asesor fiscal, para que estudie nuestro caso y nos informe de todas las deducciones de las que nos podamos beneficiar.